lunes, 24 de mayo de 2010

CLASE DE NEOLENGUA



"¡Ni cambio ni bandazo...!"



Decreto enésimo de 1984.




martes, 18 de mayo de 2010

¿Que permite a una mente privilegiada abandonar el "burbujeo salvador" para agitar una "política de austeridad"?

En cuestión de un fin de semana, aunque ciertamente tras haberse estado cocinando al fuego de la bancarrota técnica de Grecia (de cuya inminencia se intentaba fijar mucho la mirada), los gobiernos europeos tomaron la decisión de ir (en apariencia) en la dirección estrictamenbte opuesta a la iniciada tras el estallido oficial de La Crisis. En sentido estricto y distanciándome de lo metafórico y de lo sarcástico hasta donde me es posible: abandonando (parcialmente, come il faut) la salida del gasto galopante (ejercido gubernamentalmente sobre todo pero acompañando esto del consejo -y correspondientes incentivos- a favor del consumo por parte de la ciudadanía) para galopar hacia la austeridad y los recortes (selectivos, sin duda, y acompañados de las loas acordes a favor del ahorro que hasta ese fin de semana milagroso se consideraba que obedecía sólo a una desconfianza que había que despejar a toda costa para reactivar la economía... y que desde ese momento habría incluso que incentivar).

¿Locura o incompetencia, locura o malos consejos de alguna suerte de demon europeista que les hubiese dictado al oído la oportunidad del golpe de timón?

Lo sucedido se atribuye a muchas cosas que no despejan en lo más mínimo el desconcierto de casi todo el mundo. Hay socialistas o gentes del amplio espectro de "la izquierda" que hablan de traición, hay quienes consideran que estamos siendo neocolonizados por los bárbaros germano-sajones (¡algo que se ha sido dicho prácticamente así!), hay quienes ven en esto una sanísima "revolución" (justo, ya puestos o sea si algo como eso merece ser llamada de tal modo, de contenido opuesto a la que, más bien, parece bullir en el caldero), hay quienes lo atribuyen a una "toma de conciencia"...

Sin embargo, lo único que puede explicar tanto la NEP previa como la contra-NEP de ahora (llena como he dicho de hipocresía y de mentira desvergonzada) se resume en dos cosas:

1- la burocracia política en su conjunto no responde a ideología alguna: la conformación de la sociedad la tiene sin cuidado, tanto en lo político, como en lo económico o en lo cultural: es capaz de vivir en o de promover y aprovechar cualquier sistema y especialmente el que se halle vigente siempre que no esté seriamente comprometido con éste cuando entre en bancarrota y amenace caer arrastrándola -que es lo que sucedió en la URSS y llevó a su disolución y reparto interburocrático; en sus dominios... todo puede ser justificado, desdicho, reformulado, etc.;

2- la burocracia política, en la figura de cada una da sus facciones ocasionales, reacciona con la mira puesta sólo en la conservación, el incremento, la consolidación y/o la reconquista o conquista del poder, cosa que pasa a veces por impedir que sus competidores de la/las facción/es opositora/s adquieran la más mínima oportunidad de aprovechar los problemas que produce su considerable cuando no absoluta incapacidad y el total desinterés por eso que se llama todavía (como si existiera) la cosa pública. Reitero: la burocracia de hoy, que como grupo detenta (por se sucede a sí mismo) el Poder y no la que se situaba hace cientos de años a la sombra de los poderosos. Y además, lo aclaro también y nuevamente, no significa que las cosas les funcionen y les salgan bien, y ni siquiera que se hayan guiado con acierto estratégico por ese olfato político-animal que los caracteriza: a fin de cuentas, su carrera siempre acaba con su defenestración por la facción competidora... o en el vacío de poder y el mismísimo caos. En sus dominios... todo puede ser justificado, desdicho, reformulado, hacer borrón y cuenta nueva, remodelar el idioma, etc.... para que el objetivo siga firme en el punto de mira, para seguir siendo los que lean la Historia... y nos la cuenten luego.

Amigos: cada día en la prensa hay noticias que avalan estas tesis. Bajo la superficie de la Economía Política pululan grupos de gusanos ávidos de poder a cualquier precio en lucha sin cuartel por nada que se encuentre más allá de sus mezquinas narices. Su lema: el mundo será mío o no será. Los mejores paradigmas del tipo de la sociedad hacia la que tienden sus desvelos (sin siquiera pensarlo realmente ni siquiera planearlo más allá de los malabarismos verborrágicos) fue la Kampuchea Democrática, la URSS, el Tercer Reich, la o las Repúblicas Bolivarianas, el Irán de los Ayatolas, etc., etc., etc. (cada vez se suman más y más, si lo observais con detenimiento y no lo veis como meras excrecencias pasajeras; porque son acumulativas y no esporádicas, definen una tendencia y no una enfermedad pasajera -bueno... no olvidemos que muerto el perro... pero esto aquí debe se llamarse colapso-. En fin, una perspectiva que una y otra vez golpea a la puerta... sin duda hace tilín a más de uno ante la perspectiva de encontrarse acorralado (como las fieras) y le vea posibilidades... y sin duda... empuja y empuja y empuja a golpe de realidad... y de lucha intestina.

Esos son los paradigmas... aunque no se lo puedan creer o no quieran hacerlo. Pero también esto se expresa en el lento y progresivo deterioro de nuestras democracias occidentales como cualquiera puede ver desde cualquiera sea la óptica (siempre que haya alguna)... lo que sin duda perfila los mencionados paradigmas., que perfile tal vez la famosa Alianza, en todo caso un Frente... el nombre es lo de menos y siempre puede encontrarse otro. (*)

Y se expresa incluso en esos detalles políticos que nadie entiende (y en buena medida no se quiere entender en aras de aventar impulsos de... suicidio colectivo), como el reciente golpe (insisto, aparente o táctico) de timón que tanto tiene de mentiroso como de posible, siempre por lo señalado (al respecto del mencionado fin de semana hubo declaraciones como ésta que justamente no pretenden elucidar nada sino... llevar agua a su molino... oportunista, tan exento de ideología como el de sus oponentes) y siempre hasta el límite del colapso... (**)



(*) Esta por salir al aire esta entrada que ya había decidido adelantar e intercalar a tenor de las urgencias políticas candentes, cuando escuché las noticias de hoy que cuentan (donde lo cuentan, claro) las que podrían considerarse declaraciones intervencionistas de la Kirchner y del Evo... Creo que ambas fugas fuera de los marcos diplomáticos tradicionales que no recibieron ninguna contestación admonitoria por parte del gobierno, al menos en el acto y con la contundencia clásica que se acaba echando de menos con nostalgia... deben interpretarse precisamente como expresión del la formación en marcha (con o sin perspectivas de triunfo) del mencionado Frente, claramente supranacional y hasta antinacional... en cierto modo (lo que también nos dice hasta qué punto no sólo Monstesquieu sino toda la Ilustración... ha muerto tras una vida apenas en el limbo; algo que no es ni mucho menos una digresión sino una faceta de la historia: cosas de la posmodernidad, para decirlo en el plano de la cultura, cosas de la burocratización en el límite, si hablamos en términos políticos, sociales e históricos).

Un apunte más: es obvio que por ahora impera el método electoral de hacerse con una decisiva si no total cuota de poder, pero bastaría que eso se agotara para alguna de las facciones burocráticas en litigio o alguno de sus Frentes... o que se viera en otra vía la más efectiva y promisoria garantía de triunfar (no olvidemos que lo que contiene la lucha es siempre una relación de difícil equilibrio). Pues en tanto impere el cálculo electoral, también observaría que el golpe de timón jugaría, ante la encerrona de la realidad a la que la maniobra respondería, con una mera reformulación del cálculo, o de la ecuación si se quiere, para que produzca el mismo resultado. Una... es ir a buscar por la derecha los votos que se perderían por la izquierda, otra... restar en todo caso votos a la derecha por medio del abrazo del oso o del descrédito que se agita ya en base a la supuesta hipocresía opositora, amen de otros renuncios, que pasa a negar lo que proponía "con tal de estar en el lado contrario" (Pepiño dixit). O un poco de todo al mismo tiempo.

Es interesante hacer notar el carácter transnacional de, por ejemplo, las políticas monetarias que se defienden con más constancia que las fiscales o presupuestarias de cada país, entre otras, que son las que experimentan al parecer el radical giro mencionado, en las que se pueden ver las influencias de lobies e intereses cruzados entre burócratas polícos y empresariales. No parece, por lo visto, que ahora les importe el grado en que las economías locales/nacionales se frenen por entero; esto es digno de ser considerado con vistas a descubrir hasta qué punto se trata de ineptitud y hasta qué otro de intereses exclusivos de determinados grupos vinculados a procesos de enriquecimiento propio de verdaderas bandas desaprensivas a las que no les importa practicamente nada; una conducta propia de invasores alienígenas, como he dejado muchas veces de manifiesto al describir su conducta en diversas ocasiones (véanse en particular mis entradas etiquetadas "Del mundo real y de los tiempos que corren" publicadas en especial a lo largo de 2008 y que confluyen en el artículo direccionado de los invasores).

(**) Fueron muy reveladoras las palabras de Pepiño Blanco en Madrid Opina esta noche. La excusa decisiva que ofreció para explicar el cambio de rumbo y la renuncia a todas las promesas fue... que todos los gobernantes de Europa hicieron lo mismo después del famoso finde... ¿Qué sino que ellos no son más ni menos burócratas desconcertantes que los demás de su misma clase? Sin duda, lo que permite a una mente, privilegiada por astuta, pasar de P a -P es ser la mente de un burócrata.

lunes, 17 de mayo de 2010

De la "artificialidad" como incondicional o "Había una vez..." un mundo "invertido" (7)

La artificialidad en el mundo (mejor que del mundo) es, sin duda una manera de decir y concretamente de calificar. Y como todo calificativo y toda denominación o asociación lingüística, sólo puede significar algo en relación al menos con lo contrario (y en realidad, si se me permite afirmarlo, cosa que me permitirán mis pares, como se animaría a sostener Rorty... sin otro basamento que sus autoasumidas -y en paralelo por sus pares aceptadas- buenas intenciones cosmopolitas). Sin duda, cabría no decir más nada; pero así, callar acerca de lo que no se podría hablar... sería callar del todo. Cabría también decir, a tenor de que lo artificial se deja ver por todas partes mientras que lo opuesto -sea lo que ello sea- no parece tomar forma concreta alguna para nuestros sentidos (tomados como referencia, porque de lo contrario, si se parte de la base de que nos engañan... todo se complicaría más), que sólo existe artificialidad, y que por tanto, no sirve de nada ese calificativo. Sin embargo, podemos decir dónde se encuentran los opuestos a la artificialidad: están todos en los sueños filosóficos e incluso seudofilosóficos o místicos, del hombre, esto es, en los productos de la imaginación humana, tal vez incluso tan sólo como construcción contraria a la realidad. Al menos, esto resulta muy coherente, aunque no se me ocurriría basarme tampoco en ello para obtener para mi propio discurso y mi propia narración el derecho a la verdad incondicional (como Habermas a su vez hace a diferencia de y en contraposición a Rorty). Tan sólo me tomo el derecho de defender esta narración en tanto se enfrenta efectivamente a la marcha de las cosas con las que me permito no comulgar y que por ello evito con pretensiones de legitimidad, y en tanto esa narrativa me permite dar cuenta de la maduración progresiva que experimenta la marcha de las cosas y vaticinar unos resultados que se vislumbran de manera cada vez más evidente.

No obstante, si todo lo real se considera artificial, o innecesario, o absurdo... como se prefiera... el propio calificativo puede parecer también no tener sostén. Es más, esa falta de sostén se extendería hasta la totalidad de los lenguajes con los que se dice ya que nos podemos comunicar en definitiva sin límites (Rorty), ya que podríamos dar, antes o después, la verdadera descripción del mundo (Habermas). En cualquiera de los dos casos, usurpando nosotros mismos (tras haber sido inventado por nuestros ancestros de cuya conducta deberíamos responsabilizarnos en la medida en que conservamos sus mismas pulsiones y necesidades) el lugar de Dios (al que se supone que antes habríamos matado, es decir, dado antes por vivo y no por inventado). Cabe pues que se me diga que esto mismo es lo que hago al atreverme a dar, prima facie a pesar de mi discurso, al insistir incluso, en considerar la artificialidad del mundo de esa manera, es decir, de manera indiscutiblemente incondicional.

Es obvio que aquí el problema no es pues otro que el de la falta de una referencia superior que avale nuestros juicios, algo que de hecho sólo parece responder a la necesidad de justificar nuestra propia pulsión dominadora sobre los demás, una contradictoria tendencia a quedarnos solos en el mundo, como Dios, salvo en lo que respecta a una masa dispuesta a responder a todos nuestros designios. La leyenda de Midas y Sileno, podría en este sentido leerse también como un intento de poner al dios al servicio de nuestra justificación: prisionero del hombre, el dios revelaría la verdad que a cada cual más le conviniese. No podía ser otro el mezquino objetivo de Midas, a quien no hay razón para atribuirle el deseo de verdad que según Aristóteles nos caracterizaría a todos (con vistas en realidad a etiquetar a buenos y malos según su propia conveniencia).

Sin duda, decir que el mundo es artificial (o que es "un espectáculo" -como eligió decir Debord, y al margen de sus propias conclusiones, racionalistas aún, que no comparto precisamente por serlo, esto es, por ser idealistas y autoengañosas-) no deja de ser algo del mismo porte que decir que es material y que como tal existe desde siempre, es decir, de pretender dar una característica inmutable, sustancial, inamovible, no sujeta a desaparición, del mundo o de la Realidad; algo que al hombre le importa para sentirse más seguro y que nace de la experiencia básica de que día tras día sale el mismo sol. Caso contrario, hay que suponer que en un momento dado, alguien o algo lo artificializó. Evidentemente, estas dos opciones (eternidad/emergencia) no admiten otra cosa... desde una manera de pensar que se da a su vez por sustancial e incontestable, la lógica puramente humana, claro... Por tanto (siempre en la misma convicción o desde el mismo enfoque), no queda sino el punto de partida ontológico (sin el cual, no hay epistemología que pueda reclamarse como algo más que un sortilegio) y la extrapolación metafísica para que el discurso pueda resultar, por una parte internamente coherente y comunicador, por otra capaz de darnos más seguridad en la marcha de la supervivencia adaptativa que se nos impone a pesar de la conciencia y de su imperfecta pretensión reflexiva, la que sin éxito Wittgenstein recomendó circunscribir o, equivalentemente, perfeccionar.

En El mundo invertido de Christopher Priest (reitero, insisto...), el mundo se invierte repentinamente para un grupo de científicos y técnicos, sin que nadie atine a encontrar una solución que los devuelva a la anterior realidad... Es más, la nueva realidad en la que han sido atrapados, los obliga a descartar cualquier alternativa que no sea mantenerse en ella. Así, a pesar de que desde un principio se atribuye el fenómeno a la realización de un experimento que habría producido aquella nefasta consecuencia, se determina racionalmente (se sabe a ciencia cierta que así fue) que ello es consecuencia inexplicable y accidental del mismo, lleva a que se atine sólo a procurar sobrevivir en las nuevas condiciones, adaptándose a ellas sin otra opción que la esperanza de algunos por ser rescatados desde fuera alguna incierta vez... En definitiva, el grupo, que con el tiempo crece y reproduce de manera cada vez más compleja la nueva sociedad y una la cultura apropiada a las circunstancias, permanece atrapado en la situación producida... so pena de desaparecer.

Algo así pasa en realidad con el mundo en el que viajamos todos y en el que, desde que comenzó la Historia, las cosas sólo cambian... para que todo siga igual (es decir, para que sigan igual las estructuras de dominio grupal en las que se suceden algunos mientras otros se quedan fuera -algo que a su vez responde a diversas facetas de la misma cosa: la propia dinámica de la reproducción cuyo único límite puede hallarse en el caos y el colapso-).


to be continued...

(Nota: he introducido el tema de la artificialidad especialmente aquí y aquí, e incluso aquí, dando descripciones concretas tomadas de los tiempos que corren y del entorno cercano. Asimismo discutí más teóricamente cuestiones vinculadas en este artículo más amplio en donde no por nada reitero y resumo la vuelta a mencionar aquí leyenda del Rey Midas. No es sin embargo las únicas veces en que el tema aparece: casi es el Tema de este blog en su conjunto yen donde abundan los casos concretos, políticos y cotidianos, que ponen mi enfoque en el tapete, lo que a la luz de los hechos posteriores (y aún no se ha cerrado el capítulo actual que empezara con el voto a Zapatero -ver artículos de 2007-) me permiten decir, como señalé en el adendum a este mencionado post: "no puede ser casual..." De todos modos, el Tema será vuelto a tratar en la figura de los iconos vigentes y en un post que por fin se centrará en uno de ellos: la cuestión de la existencia o no de ideologías fuera de las interpretaciones intelectuales propiamente dichas y de las falsas referencias de la burocracia en relación a sus slogans. Y por fin, a caballo de la polémica Rorty/Habermas, de los datos de los tiempos de la fundación del intelectual modernos que nos ofreciera ampliamente Biagioli en su Galileo... y de un repaso de las casi insuperables intuiciones nietzscheanas... intentaré explicar lo que aquí queda enunciado en el primer párrafo: por qué "no se me ocurriría basarme tampoco en ello para obtener para mi propio discurso y mi propia narración el derecho a la verdad incondicional" y en qué bases ontológicas me apoyo para tomarme "el derecho de defender esta narración" más allá de las elecciones aparentes de enfrentarme "efectivamente a la marcha de las cosas con las que me permito no comulgar y que por ello evito con pretensiones de legitimidad" y de las encontradas evidencias que otorgarían (como parece suceder de costumbre) a "esa narrativa (...) dar cuenta de la maduración progresiva que experimenta la marcha de las cosas y vaticinar unos resultados que se vislumbran de manera cada vez más evidente".

Entonces, el círculo se habrá cerrado y sólo... se podrá dejar que comience a circunvalarse a sí mismo.)


jueves, 13 de mayo de 2010

La cristalización "piramidimorfa"

¿Una qué...? ¿Dijo una "Revolución Política"?, me pregunté en el acto, sorprendido al escuchar sin previo aviso ese diagnóstico que parecía querer pasar por profesía...

El martes por la noche, en ese medioespectáculo que es Madrid Opina, el gurú Arcadi Espada, que va de "grupo de una sola persona" (Judith Rich Harris, El mito de la educación), empleó intempestivamente el término con el ostentoso estilo que lo caracteriza para referirse a un proceso que según él acababa de emerger, justo ese mismo fin de semana, y que significaría una ruptura o giro radical respecto del curso que seguía la repentina "vieja Historia" hasta ese mismo instante; en fin, justamente lo que se suele entender por "Revolución", cosas esas que uno pensaba que tomaban cuerpo mediante la violencia (esa famosa partera) y para defenestrar gobiernos... y no, como en este caso, en el curso de una asamblea de los gobernantes europeos en funciones, realizada durante el fin de semana y casi de madrugada, para garantizar su continuidad (amenazada, cómo no) en el poder. Pero, bajo la verborrea y el maximalismo formal, superficial, grandilocuente, lo que realmente todos estábamos dispuestos a ver era tan sólo... la simple imposición de medidas fiscalistas por parte de los países con economías dominantes a los países con una deuda desmadrada, España entre estos últimos. Eso era lo que Arcadi Espada inflaba de aquel modo de significación (significación falsa me refiero), de segundo acontecimiento planetario del año, de puerta de entrada a otros diez días que habrían de conmover el mundo.

Pero, ¿qué había visto en ello el gurú Espada, con su agudeza visual de rey tuerto, que lo llevara a emplear un término tan pretensioso y ciertamente metafísico, y a poner en ello todas sus esperanzas de futuro?

Los presentes en la tertulia se sorprendieron igualmente, y tomando la caracterización por una expresión más de deseos (que lo era en cualquier caso aunque no tal y como había sido expuesta), no tienen nada mejor que permanecer boquiabiertos y sumarse en todo caso al rechazo visceral expresado por otro de los tertulianos, éste economista, el cual, pese a su liberalismo y a sus declaradas preferencias por la globalización... de repente alzaría las banderas de un extemporáneo 2 de mayo economicista... Bueno, mejor dicho, tercermundista en atención a su anti-neocolonialismo... contra su propio país, exactamente en la misma línea en la que Rajoy al día siguiente habaría de "tutelaje", de "protectorado" y de "directrices que no son españolas", bajo las cuales, ¡oh, horrore!, desaparecerían las potestades nacionales (¡a la vez que se inventan y se aplauden las coincidencias ideológicas y hasta se las disfraza de absolutas!). Porque... qué más noble que sostener que si acaso había que hacerse incluso un haraquiri, sería y podría ser más correcto hacerlo siguiendo una directriz de los propios compatriotas.

En fin, otra cosa que puede chocar a simple vista, pero que demuestra simplemente cómo se hace piña con la globalización... en tanto sea asimilable a una acción emancipadora y civilizatoria realizada o realizable por la propia sociedad, de la que se vive y en la que se prospera (el sujeto y su grupo), pero no, ¡nunca!, cuando los suyos pudieran ser los colonizados o neocolonizados. (Digamos, allí donde se realicen ese tipo de espectáculos televisivos donde, en el autoconvencimiento de que son informativos y formativos además de propagandísticos, además se obtienen unos honorarios extra por la exhibición apropiada.)

Esto a su turno debió molestar mucho a Espada que de inmediato alzó admonitoriamente el dedo (en sentido figurado, se entiende) con el fin de marcar al enemigo ocasional, y lo acusó ni más ni menos que de nacionalista... un epíteto sin duda... muy acusador y a la altura evidente del de antipatriota. Es decir, de ¡reaccionario! Y todo esto al margen de que el tertuliano economista demostrara una vez más hasta qué punto puede en un momento dado el instinto por encima de las convicciones ideológicas (y cuánto duran cuando las circunstancias las ponen contra las cuerdas) y que ese instinto fuera nacionalista en efecto y no internacionalista como el que Espada exige de todo hombre de bien so pena de no valer absolutamente nada, ¡oh, decepción racionalista! Y al margen también de que está claro que el espíritu del 2 de mayo sigue en pie de guerra -aunque más no sea declamativamente, en todo caso como festejo y banderita al viento-, y tanto como La Marsellesa y el Deutschland über alles... así como parece que sigue en pie el cosmopolitismo utópico y melancólico con claro tufillo de la izquierda estudiantil abandonada y nunca del todo digerida.

Todo esto es real, pervive a pesar de los cosmopolitas... aunque desde mi punto de vista, yo no tomaría nada de eso como asumido seria o profundamente: hoy en día, la mayoría de los que ofician de intelectuales están suficientemente burocratizados (asalariados, componiendo una red o pirámide particular, con vínculos internos y externos con otras redes o pirámides, con igual imposición de mantenerse en la carrera por el prestigio y la notoriedad, con fuertes impulsos emuladores de los que están en la cúspide, obligados a participar en uno u otro grado de la lucha interburocrática interna, etc., y por todo ello, con un lenguaje cada vez más acomodaticio y ausente de los significados acordados...) como para contribuir más al espectáculo que a la elucidación y a la defensa de tesis sólidamente argumentadas en un sentido clásico. Claro que en este juego hay maestros auténticos y reyes indiscutibles, verdaderos meZías, para que se me entienda... a los que, como ya he dicho, se tiende a imitar inevitablemente... especialmente si se vive en y de las redes de un cristal piramidal del mismo estilo, que por sí mismo se impone.

Pero esto, con ser para mi lo más sustantivo, no agota la cuestión a desmontar...

La noticia que disparó las ilusiones tardías de Espada es claramente la misma que al día siguente, ayer también concretamente, ponía en boca de Strauss-Kahn el Financial Times, a saber: "hay que reformar la eurozona" y que tal vez Espada ya conociera por esta u otras declaraciones y elucubraciones (como las típicas de Edge). En cualquier caso, esa acción del duo franco-alemán que tiene la batuta de Europa por ahora (y que le ha visto las orejas al lobo en las recientes elecciones regionales alemanas) le indicaba que se había comenzado a andar... por la senda del buen y tan ansiado cosmopolitismo. El acontecimiento, que evidentemente parece mucho más digno de considerarse "planetario" que el que anunciara en su día la Pajín (que sinceramente sólo resultó asteroidal o incluso guijarresco), era pues el tan ansiado advenimiento del Verdadero Poder Europeo, en cierto modo y entre otros sueños similares, aquellos Estados Unidos de Europa pergeñado 200 años después de Kant y de Rousseau por Trotsky contra el Socialismo en un sólo país que le hacía competencia y que lo había exiliado de París inicialmente. O, también, el Gobierno Mundial que Hayek proponía al comienzo de la posguerra ("...un poder que pueda prohibir a las diferentes naciones una acción dañosa para sus vecinas...", F. A. Hayek, Camino de servidumbre, Alianza Bolsillo, 2007, pág. 278) como medicina contra la beligerancia y como garantía del bienestar eterno de todos los hombres... Ambos herederos un tanto bastardos de aquellos ilustres ilustrados, pero así es la decadencia.

La profesía, que no es nueva si se leyó algo de Kant o de Bacon, ahí se quedó... ignorada y menospreciada por la que para Espada debió ser una vez más cosas de la mediocridad generalizada de la que él se excluye (¡y yo, qué diablos!).

¿Pero, se puede hacer una extrapolación de tal calibre y ampulosidad a partir de la intervención fiscalista en cuestión (intervención, por cierto, a la que corrió a sumarse -en realidad, como explicaré luego... corrió a contrarrestar- Obama por teléfono, otro que parece que se entera enseguida... de las cosas que ya se han producido, tal vez por los periódicos... y también -también para contrarrestarla- el propio ministro chino)?

Pues no, mi oscuro gurú tuerto, rey de los ciegos de este lugar del Universo; la realidad no ha dado ni mínimamente un primer paso en dirección a esa supuesta constitución de una Unión europea más efectiva y, come il faut, racional y democratizadora, todo en uno. Esos siguen siendo sueños utópicos cosmopolitas o, seguramente éste sea el caso en este mundo posmoderno de hoy, se trate de una ingeniosa y grandilocuente elucubración legitimadora más... legitimadora del propio sitial de gurú que Espada aspira sin duda a conservar y engordar desesperadamente. Lo único que se ha producido ha sido... una simple manifestación más del proceso de desarrollo de esa cristalizada realidad burocrática que hoy impera en el mundo y define su conducta en términos generales. Una cristalización con formas piramidales que se incrustan unas pirámides en otras, entre las que, simplemente, hay algunas más iguales que las demás...

Lo cierto es que no hay ni de lejos tal "Revolución Política", ni siquiera con minúscula, pero tampoco es que las cosas sean como tras el 2 de mayo, o como tras la independencia americana en USA... No hay cambios significativos, al menos no los hay respecto de lo que realmente había: la marcha de los grupos burocráticos hacia la conquista o hacia el incremento del poder propio a través de la lucha y las alianzas interburocráticas que hace tiempo tienen cada vez menos o nada de nacionalismo ni de socialismo ni de conservadurismo ni de liberalismo ni de socialdemocratismo... es decir, cada vez menos o nada de ideológicos, salvo con fines de propaganda y agitación ocasional, táctica, de marcaje bidireccional (amigos/enemigos) tan variables de contenidos y colores como las circunstancias lo requieran, de disfraz, de referencia momentánea: ahora 2 de mayo, enseguida globalización; ahora defensa de los trabajadores, al día siguiente... ¿quienes de esos trabajadores cuesta menos electoralmente marginar?; hoy no pasarán, mañana... qué remedio.

Exactamente como demostraron experimentos con niños, como los descritos por Judith Rich Harris (El mito de la educación, Debolsillo, 2003), una de las pocas y más inteligentes figuras de la teoría del grupalismo ("teoría de la socialización grupal", como ella la llama):
"...cuando los grupos parten de una misma situación (...) ellos mismos las crean (las diferencias) (...) (tienen) que hallar maneras de diferenciarse" (pág. 183) "...los chicos se colocan a sí mismos en la casilla etiquetada chicos, y conforman su conducta a la de los chicos." (pág. 297) "Incuso si no hay diferencias de partida, la mera existencia de dos categorías sociales dicotómicas es ya suficiente para crearlas." (pág. 318)
Repito pues con insistencia pedagógica: lo de estos días refleja la realidad que viene marchando desde hace tiempo de que las burocracias no son todas iguales, que como era obvio, unas las hay más iguales que otras, y unas pocas han decidido (procesos electorales mediante y connivencia con sus propias pirámides burocráticas, nacionales e internacionales) controlar a las demás... concretamente a las que pretenden seguir sus aventuras a su costa. Lo que no quiere decir que se dejen.... pudiendo apelar incluso a "su" nueva revolución independentista de zainete, a su "dos de mayo" pacífico... y hasta a un frente antieuropeista aliado, por ejemplo, con el tercermundo (y el tercermundismo) moroso, lo que tampoco sería una contrarevolución política, maese Arcadi Espada, sino aquello que una pirámide menor sea capaz de hacer...

Y como prometí aclarar: yo considero que la llamada de Obama... (así como la recomendación china que de hecho quedará explicada al mismo tiempo) no respondió exactamente a la misma intención franco-alemana, sino que demostró un interés e incluso un gran interés por su parte por contar con Zapatero... aunque sólo... para evitar que el euro continuara depreciándose... haciendo peligrar así las hasta hace poco buenas ventajas existentes para las exportaciones yankis (o, dicho con propiedad, las de ciertas actividades industriales yankis), tanto tiempo en esa situación respecto de los equivalentes fabricantes europeos... no siempre, a su vez, rerpresentados por sus gobiernos locales. Exportaciones por cierto ya bastante perjudicadas por el estado depreciado de la moneda china, mantenido (según la honesta y justa visión norteamericana, ¡qué malos chicos estos!) de manera artificial por el gobierno chino para sacar partido en el comercio internacional gracias al cual crecen y compran para seguir creciendo... Creciendo, claro, en términos de capitalismo burocrático, se entiende, es decir, emulando la riqueza ostensible que en el extremo siempre se ha llamado lujo y despilfarro y usando todas las jugadas posibles de lo aparente para competir y hacer carrera... Y todo ello desde la propia pirámide que como todas se inserta en la estructura cristalina de la sociedad cristalizada global, transnacional, móvil, viva, inestable a tenor de la lucha por el mejor puesto, que crece y palpita como la amenza de Andrómeda.


martes, 11 de mayo de 2010

Aleluyas y admoniciones, amenazas y defensas... y siempre desconcierto. (6)

Surprise, surprise... no hay quien se aclare con esto de las acusaciones y defensas respectivas a los especuladores... que una vez que nada cuadra se silencian ya por un lado ya por el otro y a veces a la vez y en todo caso parcialmente.

Pero mientras para la burocracia fue un slogan más, coyuntural y tacticista como siempre, fácil de ser olvidado y sustituido por otro diferente (no necesariamente opuesto, sino más bien paralelo: ya no conjura contra el país y el euro, "un sólo corazón", sino señales de que "el país es digno de crédito", es decir, "solvente", y que tiene amigos solidarios, o, mejor dicho, socios, y que el euro es ese corazón común(itario) que late para todos, como "hemos conseguido entre todos..." y, por supuesto, "sin la ayuda de la maliciosa oposición"... para los liberales (en tanto que intelectuales de medio pelo, o expertos) se trata de una sorpresa inesperada que tratan de encubrir con nuevas admoniciones de catástrofes... las predichas y siempre solventables mediante sus recetas imaginarias.

Y si no, al tiempo.