domingo, 20 de diciembre de 2009

Una lanza rota... (3): el "meollo" bajo una doble máscara


La máscara de la Moral más Virtuosa Posible para el rostro de un personaje que se presenta como la Verdad más Verdadera

Como decíamos antes de ayer... J.L. (recordemos: José Luis Ferreira), siguiendo la visión positivista, daba por acabada la metafísica a la que le oficiaba un réquiem, réquiem sin duda apresurado pero sobretodo cuanto menos engañoso, y esto debido ni más ni menos que a su dificultad para evitarla, ya que los argumentos que esgrime en su contra no son sino... metafísicos.

Shrödinger, en defensa de la inseparabilidad de la ciencia respecto de la metafísica, desde un punto de vista que aquí no tengo espacio para discutir suficientemente aunque sí para señalar que mi crítica al mismo se enmarca en buena medida en la crítica nietzschena de donde hay que volver a partir para ir más lejos (véase la nota al final de la cita), lo supo señalar con sencillez y claridad indiscutibles:

"... admito (...) que desde ahora no me abstendré de la metafísica, ni siquiera de la mística, sino al contrario (...). Naturalmente sé bien que con esta confesión me expongo a vehementes ataques por parte del racionalismo, o sea, por parte de la mayoría de mis colegas científicos los cuales (...) me dirán (...) aléjate de nosotros con esto, la suposición de un mundo material como origen y motivación de todas las vivencias nos es mucho más cercana y querida; (...) no es artificiosa, la hace todo el mundo ingenuamente y no tiene en sí nada de metafísico o místico. Contra este ataque esperado, mi defensa es un no menos amable contraataque o ataque preventivo, basado en que la aseveración aquí resaltada en cursiva es errónea. (...) la relación causal, contenida en dicha hipótesis, entre el mundo material y nuestra vivencia, o sea, tanto en la percepción sensorial como en el acto voluntario, es toto genere diferente de aquella relación causal que sigue jugando con pleno derecho un papel práctico tan importante en la ciencia, incluso después de haber reconocido (...) que no es realmente observable como propter hoc sino como post hoc. (...) la hipótesis del mundo material es metafísica, ya que no corresponde en absoluto a nada observable, y (...) es mística, porque se emplea una interacción, arraigada como post hoc en una experiencia más rica, de dos objetos (a saber: efecto y causa) (...) uno (...) se percibe (...) mientras que el otro (la causa material o la consecuencia material) se añade únicamente mediante la imaginación." (Erwin Shrödinger, en "Mi concepción del mundo", Tusquets Editores, 1988, pág. 112; sólo los paréntesis con puntos dispuestos para abreviar son míos.) (1).

Se trata del ataque que manifiesta J.L. a la primera dificultad al sugerirnos la más burda de las viejas maneras de escapar de la metafísica: admitir como artículo de fe que"el movimiento sea eterno": "¿por qué no?", como nos dice alegremente; total, de lo que se trata es de enterrar como sea, y en nombre de lo que no se nos dice realmente, un discurso que se considera, desde la propia especie de revelación y en nombre de supuestos presumiblemente sostenibles, simplemente, como discurso "enemigo". Porque, ¿acaso eso que sostiene o sugiere como si tal cosa J.L., y que nos propone como para que de ese modo nos callemos, ha sido verificado? ¿Cómo puede atreverse a decir a la par con tal argumento e igual de alegremente que "La metafísica, en particular, se ha caracterizado por no verificar ningún conocimiento y por ser de nula utilidad para ayudar a generar hipótesis"...? ¿A considerar que su "por qué no" marca alguna diferencia sustancial? ¿O es que sí la hay aunque no donde se nos pide fe sino en alguna otra parte, allí donde debemos ir a buscarla por nuestra propia cuenta, justo donde Shrödinger, metido en un debate sin salida, no lo alcanzó a hacer?

En todo caso, queda constancia de la tremenda confusión, la falta de rigor, la mera apelación al dogma que más sirva para separar las aguas de la lucha real con tintes ampulosos y... míticos, como que nos quieran hacer pasar por menos menos metafísicos a los materialistas griegos que imaginaron con todo derecho a los átomos que a Aristóteles que sentó precisamente las bases de la ciencia moderna y del racionalismo que renace con mejores formas en Kant y acaba refugiándose en el autismo del Círculo de Viena, y todo por algo meramente declarativo, de color, de camiseta, que estriba en su posicionamiento como materialistas. En primera instancia, queda claro que son argumentos calamitosos, perimidos y tras los que poco merece la pena detenerse caso a caso (2).

Se podrían señalar, en línea en cierto modo con las justas quejas de Shödinger, que la supuesta virtud del método científico de hoy (sin duda con esto J.L. hace referencia a Kant y al supuesto acabado realizado por los positivistas de proveer para la ciencia un santuario libre de conflictos existenciales -3-), debe ser antes probado (al menos por sus propios excelentes o superiores métodos, los últimos, los definitivos, como diría Wittgenstein, es decir... los eternos, los místicos...) o reconocerse que para su aceptación haya que repetir y jurar (es decir, sumarse al credo). Podemos exigirles esto de nuevo. Podemos desmenuzar o desmontar los argumentos desde dentro de cada discurso, señalar sus contradicciones, sus incoherencias, incluso su ambigüedad moral; llamar a unas cosas engaños y a otras errores a nuestro turno desde nuestra propia concepción...

Pero, lo que toca es desnudar la propia realidad en la cual esos discursos nacen y renacen, se adaptan y son utilizados; la realidad humana que danza sin sentido (racional) alguno, aunque (debemos asumirlo como producto de lo que sí conocemos: a nosotros mismos) como consecuencia de un largo proceso de sucesivos resultados interactuantes, de oscuro e indeterminado origen aunque imaginariamente reconstruibles de uno u otro modo, con uno u otro deux ex machina necesario, para servirnos en la medida de lo posible en muchos sentidos prácticos aunque circunstanciales, más o menos conscientes de lo que perseguimos por imposición de esas mismas circunstancias en sentido amplio, de hecho válidos para permitirnos seguir marchando hacia ninguna parte en especial, ni mejor ni peor que por otros caminos que la manada ignora con bastante sensatez y poca perspectiva, etc.

Se trata de reconocer en primer lugar que la conciencia humana no es sino un sofisticado instrumento de supervivencia cuya emergencia tiene lugar en un determinado tipo ontológico lo que conforma una vía grupal de supervivencia específica que debe ser tratada como una unidad (digamos que con una ontogenia idónea para albergar esa autoconciencia) que junto con todas las demás características lo conforman decisivamente. Se trata de aceptar (por ser intuitivo, es decir, proyección del propio autoconocimiento interno; y por tanto única y autoconfirmada vía de operatividad en el entorno) que esa emegencia (por ende un hecho ontológico que sólo puede ser asumido) es resultado de un encadenamiento preexistente en el tiempo, a lo largo del cual han ocurrido interacciones principalmente debidas a la puesta en contacto próximo de ontogenias diversas tendentes a prevalecer o permanecer y otras invasoras o provenientes de entornos insuficientemente próximos que entraron en el entorno de proximidad y provocaron alteraciones sustantivas en el medio, disparando las mismas reacciones, por iguales motivos, pero con resultados diferentes en los individuos nativos.

Parece que nos alejamos, pero es todo lo contrario:

La idea de que la conciencia humana es algo superior a lo que percibimos se deriva de nuestra propia experiencia e intuición, esto es, del propio autoconocimiento (él único fiable con el que contamos, como supo ver Schopenhauer e inclusive Sócrates). Esto nos confunde decisivamente en un mundo en donde "todo lo demás" con lo que nos encontramos, fragmentado en unidades individualizadas, se nos aparece como inferior a uno mismo y a nuestros "mejores", a quienes consideraremos en exclusiva, hombres. Incluso nuestro cuerpo nos llega a parecer poca cosa al lado de "la mente", piltrafa, barro, mero recipiente temporal... La idea de alma subyace hasta en los materialistas más radicales en cuanto asignan un valor sublime a su trabajo y reponen la trasmigración de las almas por la de los memes, o por la herencia cultural y otras paparruchas (la propia utopía de Shrödinger del hormiguero antes mentada no escapa a esta mecánica del antrocentrismo autocomplaciente). Así, la dificultad para admitir que la autoconciencia sea un simple instrumento emergido en el y a instancias del curso autoalimentado de la evolución sigue siendo notable, aunque se digan, en un terreno apropiado- la ciencia-, "grandes verdades", dejándose para otro -la moral, la filosofía, el arte...- esa llamita, pequeña pero firme, de la omnipotencia, que no puede admitir que la mente sea sólo tan poco y a la vez tanto como el pico de un pájaro o la aleta de un pez, incluso que la membrana de una célula, y que en realidad muera del todo y por completo a pesar de que la sobrevivan sus obras autovaloradas y aparentemente tan significativas (en todo caso... tan poco y tanto como el nido que queda vacío a la desaparición de todos sus alados habitantes tras la circunstancial visita de un depredador).

Los seres vivos menos complejos que el ser humano, no tenían esa facultad de reflexión que nos caracteríza, y no se interrogan por el sentido o sinsentido de construir un hormiguero o un nido ni por el sentido de sus instintos: simplemente los realizan como si algo superior a ellos mismos se los impusiera, aunque lo único que haya es lo que los compone. El ser humano, en cambio, hace en parte lo contrario, se ve sin embargo por su propia dinámica interna, a desbordar el automatismo de su ontogenia y a preguntarse el por qué, así como a rellenar los huecos ante los que se halla impotente. Él también, en última instancia, responde a su ontogenia, que le impone ir más allá. La caja de Pandora, sin duda, una vez abierta, deja salir mucho más de lo deseable...

Y de esa forma, esa mente se atribuye a sí misma misiones dignas de la imaginación que la compone mientras, simplemente, avanza desbrozando la selva virgen del mundo en el que ha tomado forma en el individuo que mediante ella misma se descubre, abriendo caminos que antes no existían por donde más cómodo resulte en función de las muchas interacciones y en nombre de las tantas cosas que estas le sugieren (comodidad, por cierto, que fabrica incomodidad -¿o caos?- crecientes).

Este resumen teórico insertado aquí casi como una digresión, y que ya he esbozado e insertado varias veces (siento aburrir al buen lector eventual), toma forma en todas y cada una de las construcciones del ser humano a lo largo de su historia, sean esas las sociedades cada vez más complejas allí donde las circunstancias favorecieron su inestabilidad endémica, sea la filosofía y las ciencias, es decir, los discursos abiertos (abiertos hasta donde es posible evitar mucho más que su apariencia de apertura).

Y nos sitúa ante la cuestión capital, el "meollo" que tan poco quiere ser enfrentado.

Mi nota 3, nota nietzscheana que no por nada apunta a la fábula de Midas con la que Nietzsche hizo su referencia primera al problema, pone en evidencia lo que el positivismo ha pretendido ocultar, aunque no... no del todo al menos, no de manera concreta y desnuda, no de manera que produzca la suficiente vergüenza en quienes se lo ocultan denodadamente a sí mismos, su por qué.

Nietzsche formula el problema desde que era joven y con su formulación encabeza La Gaya Ciencia, uno de sus trabajos más queridos. Rumiad, para empezar:

"Por más que miro a los hombres, ya con mirada benévola ya con malos ojos, los veo siempre ocupados a todos, y a cada uno en particular, en la misma cosa: en hacer lo que conviene a la conservación de la especie humana. Y no por amor a la especie, sino sencillamente porque no hay en ellos nada tan antiguo, tan fuerte, tan irresistible, tan inexorable como aquel instinto, puesto que tal instinto es precisamente la esencia de nuestra especie, de nuestro rebaño."
(Friedrich Nietzsche, "La Gaya Ciencia", Libro Primero, 1. La doctrina del fin de la vida, en Pequeña Biblioteca Calamus Scriptorius, Barcelona, 1979, pág. 15)
¡Su por qué, en efecto! ¡Ahí habrá que hincar el diente pasando de la hierba al hueso (4)!

Pero antes, acercándonos no obstante al punto y retomando así la cuestión más específica que abordamos aquí, rumiémos un poco más todos juntos, rumiemos bien rumiado el pasto para que el diente esté mejor preparado para encarar el hueso. En todo caso, llenemos un poco más las alforjas antes del doloroso viaje hasta la médula...

Nietzsche de nuevo, qué remedio, con un texto algo extenso pero donde no sobra nada:

"Se dice con razón que en el reino de la ciencia no tienen derecho de ciudadanía las convicciones: sólo cuando consienten en rebajarse a la categoría de hipótesis, de puntos de vista experimentales y provisionales, de artificio de regulación, se les puede conceder la entrada y aun darles cierta importancia en la esfera del conocimiento, y todavía ha de exigirse otra condición: que se les ponga bajo vigilancia de la policía de una desconfianza bien entendida. Mas esto ¿equivale a decir que cuando la convicción deja de ser convicción es cuando se le puede conceder entrada en la ciencia? ¿Comenzará la disciplina del espíritu científico en aquel punto en el que no se permiten ya convicciones? Es probable. Pero hay que averiguar si para que pueda comenzar tal disciplina no es indispensable una convicción, una convicción tan absoluta e imperiosa que obligue a todas las demás a sacrificarse por ella. Resulta que la ciencia descansa también sobre una fe y que no puede existir ciencia incondicionada. No sólo es menester haber dado de antemano contestación afirmativa a la pregunta de si es necesaria la verdad, sino que esa afirmación debe estar concebida en términos tales que exprese el principio, la fe y la convicción de que no hay cosa más necesaria que la verdad y que en relación a esta todo lo demás es secundario. Y ¿qué es esa resuelta voluntad de alcanzar la verdad? ¿Es la resolución de no engañar? Pues el deseo de verdad puede interpretarse también de esta última manera, admitiendo que en la proposición general no quiero engañar esté comprendida también la particular no quiera engañarme. Mas ¿por qué no engañar? ¿Por qué no dejarse engañar? Forzoso es reconocer las razones que aconsejan lo segundo. No queremos dejarnos engañar porque juzgamos que es perjudicial, peligroso y funesto ser engañados, y desde este punto de vista podría considerarse la ciencia como resultado de una prolongada astucia, de una precaución y de un cálculo de utilidad, a los cuales podría en verdad objetarse: ¿cómo? el hecho de no querer dejarse engañar ¿disminuye verdaderamente el peligro de tropezar con cosas perjudiciales, peligrosas y funestas? ¿Qué sabeis acerca del carácter de la existencia para poder decidir si es más ventajosa la desconfianza absoluta que la confianza absoluta? Mas para el caso en que fuesen necesarias ambas cosas, mucha confianza y mucha desconfianza, ¿de dónde sacaría entonces la ciencia su fe absoluta, esa convicción que le sirve de base, de que la verdad es más importante que todas las demás cosas y que todas las convicciones? Esta convicción no habría podido llegar a formarse si la verdad y la mentira afirmasen de continuo su utilidad, utilidad que es un hecho. Luego la fe en la ciencia, fe que es indudable que existe (5), no puede provenir de semejante cálculo de utilidad, sino que, al contrario, se ha formado a pesar de la demostración constante de la inutilidad y del peligro que hay en el ansia de verdad y en la máxima La verdad a toda costa. A toda costa, ¡ay! Harto sabemos lo que esto quiere decir, cuando hemos sacrificado en su altar una creencia tras otra. Por consiguiente, el apego a la verdad no significa yo no quiero dejarme engañar, sino yo no quiero engañar, no quiero engañarme a mí mismo ni engañar a los demás, pues no queda otra solución, y esto nos lleva al terreno de la moral. Haríamos bien en pregntarnos detenidamente: ¿por qué no quieres engañar? cuando parece -¡y tanto que parece!- que la vida está organizada para la apariencia, es decir, para el error, para el engaño, para el disimulo, el deslumbramiento y la ceguera, y cuando, por otra parte, la gran manifestación de la vida se ha puesto del lado de la más absoluta. ****** (en griego en esta edición). Semejante empeño podría compararse, expresándome con suavidad, a una especie de quijotismo, a una situación entusiástica, más podría ser algo peor todavía: un principio destructor que hiciera peligrar la vida. El afán de verdad podría ocultar el afán de muerte. De modo que la ¿a qué la ciencia? se reduce al problema moral ¿a qué la moral, si la vida, la Naturaleza y la historia son inmorales? No cabe duda: el hombre verídico en el sentido más radical y más osado, tal como la fe en la ciencia lo supone, afirma también otro mundo diferente de la vida, la Naturaleza y la historia, y al afirmar ese otro mundo ¿no necesita por este mismo hecho negar su antípoda, este mundo, nuestro mundo? Voy a mostrar que nuestra fe en la ciencia descansa también sobre una creencia metafísica y que nosotros los que perseguimos el conocimiento, nosotros los impíos y los autometafísicos sacamos nuestro fuego del incendio que prendió una fe de hace más de mil años, esa fe cristiana que fue también la fe de Platón y que cree que Dios es la verdad y que la verdad es divina. Mas ¿qué ocurrirá si ésta fuese haciéndose cada día más inverosimil, si nada más que el error, la ceguera y la mentira pudiesen afirmarse como divinos, si Dios mismo resultase nuestra más prolongada mentira?" (Friedrich Nietzsche, "La Gaya Ciencia", Libro Quinto, Los que no tenemos temor, 344. De qué modo somos nosotos piadosos todavía, en Pequeña Biblioteca Calamus Scriptorius, Barcelona, 1979, págs. 188-191; la itálica es de F.N. y a veces era un entrecomillado; la negrita, incluso sobre la itálica de F.N., y la nota, son mías. Al optar por transcribir todo el apartado 344 -salvo la palabra en griego que no puedo ni reproducir ni traducir- he debido incluir la frase final de F.N. que en mi propio discurso no viene a cuento y lleva la cuestión a otro terreno).

Ahora bien, ¿por qué esa necesidad humana de apelar a la metafísica, por qué pues esa necesidad de situarse en un terreno moral...? ¿Es que acaso eso es lo único que permite al hombre, al grupo de hombres, a la manada o al rebaño, una mejor identificación además de un respiro para su ahogo y para esa incomprensión suya imposible de satisfacer? Tenemos pues que intentar asumirlo de una vez por todas y a partir de reconocer su carácter idiosincrático e inseparable en el hombre (expresión sin más del instinto más elemental que define a la vida) ver y aceptar cómo opera en cada recodo, en cada acto. Aunque para ello tengamos que acabar el trabajo de Nietzsche y poner al hombre ante su propia miseria. Al hombre, incluído J.L.



* * *

Notas:


(1) Shrödinger, explícitamente tributario de Schopenhauer, refluye con él, incluso con reproches en relación a la obvia conducta amoral del filósofo de la voluntad, a la premisa moral, en su caso como alternativa goethiana, pantohumana, a la sociedad egoista que es como él principalmente ve a la contemporánea. Esto pone a Shrödinger en la misma situación que su gurú predilecto y a pesar de llevarle 200 años a ser objeto de la misma crítica que la que edificara Nietszche partiendo del mismo punto. De paso, si se me permite apuntarlo aquí con algo de anticipo del problema que pretendo abordar, esto es también una muestra de la presencia y preeminencia de lo propiamente político (como bien podrían aceptar, especialmente, Strauss y Castoriadis, e incluso Foucault... y sin duda Maquiavelo y Spinoza) sobre los discursos. Volveré más adelante en el texto (ya entrega 4ta.) a la idea de Shrödinger plasmada en su utopía de un hormiguero transhumano y su apriorismo moral subyacente.

(2) Menuda caricatura inmodesta o arrogante, por ejemplo, la de J.L. al definir ("hasta donde alcanzo", como bien dice, que es a la vez bien poco, tengo que decirlo) la metafísica con la siguiente sentencia: "La metafísica quiere estudiar el ser. Su hermana (¿su "otra" hermana, se refiere?) la teología quiere estudiar un ser principal llamado dios. Ninguna sabe definir su objeto de estudio. Tampoco su método de estudio, que, hasta donde alcanzo, es algo así como: Vamos a ver hasta dónde llegamos usando nuestras intuiciones y nuestros prejuicios acerca de conceptos como espacio, tiempo, causalidad, extensión, esencia, fin, y algunos más." Pero ¿qué clase de broma es esta y cómo puede admitirse por quien realmente piense y conozca algo del ser humano, de lo que busca cuando busca conocer y del mecanismo que lo mueve a ello (y que no sea considerado algo venido de cualquier "más allá", imaginativamente definido o silenciado por indefinible?)? ¿Cómo se puede pretender despachar con una caricatura burda un "problema muy serio" (en tanto que la humanidad entera así se lo ha tomado salvo que la sabiduría se considere que ha empezado con "uno mismo" y en concreto con "José Luis y sus maestros lógicos y positivistas de los que entresacó eso que engloba en su "hasta donde alcanzo") alguien que al mismo tiempo dice bregar por "el conocimiento" y propugnar para ello matar las inquietudes que mucha gente más informada que él -¿más inconsciente, más alienada?- siente y expresa en ese ámbito que debería ser marginado y aniquilado por decreto de José Luis y del positivismo? ¿Cómo se puede sin avergonzarse en absoluto? ¿Será cosa de la postmodernidad, de esta educación que permite graduarse sin saber nada de literatura, arte, filosofía, historia...? ¿Será cosa de esta época de "divulgación científica" y "sapiencia de manual"? En fin, ya dije que me escandalizaba todo esto, pues ahora me indigna. Ya veremos lo que el tiempo dice de unos y de otros...

(3) La intención manifiesta de la construcción sin duda artística llevada a cabo por Kant y el objetivo pretendidamente "solucionado definitivamente, en lo esencial..." por Wittgenstein (Prólogo de 1918 a su Tractatus), es proveer para La Ciencia un espacio demarcado y protegidopastar sin ser perturbada, donde pueda desarrollarse sin interferencias "ajenas" a su propia dinámica. Sí, pastar, como un dócil animal doméstico, animal de granja, animal al servicio de los hombres sedentarios y laboriosos...

Esa demarcación es también obviamente definida a priori, incluida de rondón en ese propio espacio nebuloso, sin aparente justificación, como sucede con los postulados de Euclides en relación a su Geometría. No hace falta; es un "deber ser"... Son precisamente esas cosas que corresponden no se sabe bien por qué a lo místico, lo metafísico o filosófico, al arte... y sobre lo que se recomienda el agnosticismo y por fin el silencio. Pero, ¿qué vive en ese espacio que es entrado y no extinguido sino la incertidumbre, el desasosiego, la vieja pregunta de Midas acerca del sentido. de la vida...?

Wittgenstein sin embargo aclara sentir que ha quedado "muy por debajo", que "cuán poco se ha hecho", reconociendo su impotencia.

(4) Nietzsche se autoerige a raíz de este descubrimiento hasta las últimas consecuencias ("El hombre más perjudicial es a la vez el más útil...", etc. -íbid, unas líneas más allá del párrafor citado antes-) en adalid de La Vida, en el portavoz máximo e irredento de su archiconocido "¡Sí a la vida!"; y de ahí su lucha contra la moral y contra todo lo que atentase contra las "mejores o (...) peores inclinaciones" del hombre, incluso cuando lo llevasen a "caminar hacia su perdición"... en cuyo caso, aún así, sería "un bienhechor de la humanidad", deslizándose por fin, más bien de manera pesimista que alentadora, hacia la peregrina perspectiva que Shrödinger, retrocediendo un buen paso, considerara en cambio apetecible: la del hormiguero altruista que enarbolaría la máxima "la especie lo es todo, el individuo nada", "esa emancipación final", "esa irresponsabilidad postrera" (íbid., pág. 16).

¡Ah, pero Nietzsche vislumbra el más allá del problema! En su Prólogo de la segunda edición alemana, escribe: "El disfraz inconsciente de las necesidades fisiológicas, bajo pretexto de lo objetivo, de lo ideal, de la idea pura, llega tan lejos que asusta..." (íbid., pag. 10). Y acaba deseando que algún día llegue "un médico filósofo (...) tenga alguna vez el valor de llevar hasta sus últimas consecuencias la idea que yo no hago más que sospechar y aventurar. En todos los filósofos no se ha tratado hasta ahora de la verdad, sino de otra cosa diferente, dígase salud, porvenir, acrecentamiento, potencia, vida..." (Ibid., págs.. 10-11).

En síntesis, Nietzsche se parapeta contra "aquella ambigüedad y fascinación llamada el ideal, que hizo posible a las naturalezas más nobles de la Antigüedad el malentenderse a sí mismas (...) Tucídides, y, acaso, el Príncipe de Maquiavelo son los más afines a mí por la voluntad incondicional de no dejarse embaucar en nada y de ver la razón en la realidad -no en la razón y menos aún en la moral..." (Nietzsche, Lo que debo a los antiguos, "Crepúsculo de los ídolos", Alianza Editorial, Libro de Bolsillo, Madrid, 1979, pág.131).

Con todo esto hay que quedarse... para seguir adelante.

(5) Una declaración paralela entre incontables a la de J.L., tal vez más eleborada pero igualmente basada en el propio artículo de fe que profesa, dice: "En mi opinión, y a pesar de sus evidentes limitaciones, la ciencia proporciona una comprensión cada vez más mayor del mundo. (...) a la larga, triunfará la verdad." (Lewis Wolpert, "La naturaleza no natural de la ciencia", Acento Editorial, Madrid, 1994, págs. 118-119). Y cuando se lee todo lo que allí se cuenta, sólo caben realmente, para que eso suceda... Grandes Esperanzas...


29 comentarios:

José Luis Ferreira dijo...

Disiento:

Argumentar por que (perdon por la falta de acentos, ando con teclado americano) la metafisica es inutil como fuente de conocimiento o como herramienta para buscar el conocimiento no es hacer metafisica. Lo mismo si sustituyo metafisica por religion, teologia, dialectica o asociacion de ideas, por ejemplo.

A la cuestion de que la metafisica no ha aportado conocimientos se rebate mostrando los conocimientos que ha aportado. Lo demas es lo de menos.

Carlos Suchowolski dijo...

¿Disientes?, no esperaba otra cosa del poder de la palabra, o sea: cero.

Es caer en metafísica, como señalo, sostener que "el movimiento es eterno", por ejemplo, o sea, entre las mil y una afirmaciones apriorísticas y fantásticas que la ciencia acepta incluir en su discurso... fijadas sus reglas por los científicos.

Afirmar que sólo desde la ciencia se producen conocimientos (en general y al margen de hacia dónde van y nos lleven) es ignorancia consciente y hasta misticismo: tus colectivo de Prometeos que nos habrían dado el "fuego" del conocimiento habrían "bajado a la Tierra" en tiempos del Renacimiento, por lo visto, día más día menos. Esquilo habría hecho en su tiempo... mera "ciencia ficción".

¿Cómo sin conocimientos llegó el hombre hasta el Renacimiento o la Ilustración? ¡Ah, qui lo sa! ¿Cómo sobreviven "sin conocimientos" los aborigenes australianos o los nativos amazónicos...? ¡Ah...! Etc.

Hasta la magia, y no sólo la metafísica (o "filosofía primera" y luego filosofía en gegeral) produjo y produce conocimientos, como los que podrías aprovechar releyendo al menos y "bien" lo que transcribo de Nietzsche: ya que SABER que detrás de la "búsqueda de la verdad" se esconden inclinaciones morales... ES conocimiento, y muy valioso como para determinar lo oscuro de la fe ciega en la ciencia y muchas otras cosas.

La jugada tuya es la típica: fijas las reglas, defines qué es y qué no el conocimiento (a priori, moralmente, en base a tus intereses de científico y hasta de tu integración en un determinado "colegio" o "disciplina") y pides que él otro muestre que fuera lo encuentre... Je... eso es trampa, pero trampa que te haces a tí mismo... quitándote conocimientos. ¡Allá tú, no me extraña, sigue disintiendo y creyendo que tu fe es la verdadera!

Un saludo.

Carlos Suchowolski dijo...

Perdón; después de pensármelo me corrijo: el Prometeo colectivo que trajo el fuego a los hombres no pudieron ser los Galileos, Newton, etc., que creían a partes más o menos iguales en la ciencia y en el Dios (cristiano), sino... ¡qué otro!, el Círculo de Viena, cómo no.

Francisco Javier Illán Vivas dijo...

Me asomo para desearte una Feliz Navidad.

Carlos Suchowolski dijo...

Gracias amigo, ya ves... yo a cuestas con mi filosofía y cargando contra el cientificismo en el que tantos depositan su fe. Espero que tú seas de los que ponen eso en duda, aunque vaya a saber si algo evitará que en el futuro todos trabajen como hormiguitas, llevando y trayendo sus trocitos de cultura para que la reina siga procreando... más hormiguitas laboriosas.
Felices fiestas místicas y que los hados, dioses, gnomos y demás criaturas etereas te hagan creer que se han cumplido tus deseos.

De paso, extiendo este brindis al sol (¿Ra? ¿Helios?) a todos mis congéneres, sean cientificistas o sólo consumistas.

¡Salud!

José Luis Ferreira dijo...

Carlos:

Yo defiendo lo que afirmo yo. En mi entrada, a la que te refieres en la tuya, no defiendo ni que el movimiento sea eterno ni que no haya conocimientos al margen de la ciencia. Sobre estas dos cosas concretas diré, brevemente, lo siguiente.

-En el modelo de la mecánica clásica, el movimiento es eterno, pero no como un postulado a priori, sino como una consecuencia del modelo. Un modelo con el que se explican y aprenden muchas cosas de la realidad.

-Hasta que llega Einstein, en cuyo modelo ocurre algo parecido.

-Hasta que llega el modelo del Big Bang, en el cuál empezamos a no saber si el movimiento es eterno o no.

Siempre, si te fijas, las afirmaciones categóricas se hacen sobre el modelo. La afirmación sobre lo eterno del movimiento ni siquiera es apriorística. Lo que importa es la utilidad de los modelos. Lo que sea la realidad en sí y para sí y porque sí, nadie lo sabe ni lo sabrá. Las afirmaciones, donde tienen sentido.

Una tribu del Amazonas, por ejemplo, tendrá un recetario de plantas y sustancias que ayudan a tratar enfermedades y heridas. Algunas serán buenas, otras mejorables y otras placebo. La ciencia será la mejor manera en que podamos distinguir unas cosas de otra y establecer el mejor conocimiento posible de acuerdo con los medios al alcance, siempre que sigamos una serie de cuidados a la hora de establecer conclusiones.

Saludos y brindemos por el solsticio en que nace la luz y por el nuevo año.

Carlos Suchowolski dijo...

No he logrado localizar dónde, pero estoy seguro de haber leído en algún lado (en torno al tema, claro) "de tu teclado y tipografía" la siguiente "pregunta capciosa":

"¿por qué tiene que haber empezado alguna vez el movimiento?"

Y recuerdo (aunque no puedo "verificarlo" con pruebas, salvo que me tome un tiempo que no me apetese gastar) que esto lo decías a cuento de sugerir una "hipótesis acalladora", es decir, algo para que nos dejáramos de "filosofar" y "cerraramos el capítulo"... Todo lo cual es básicamente una solución metafísica más allá de la respuesta incluso.

Pero ahora pienso que hay algo más allá de esto (que sigue siendo un buen ejemplo de "necesidad de la metafísica" para cubrir los huecos que siguen preocupando al hombre y uqe la ciencia estricta sigue sin poder responder al margen de sus muchas promesas de verdad absoluta para algún futuro -esto, ya he visto que no te importa un rábano... aparentemente, pero es una deriva del positivismo en su intención de sustituir la vieja religión por la suya, llena de promesas y artículos de fe, de rellenos metafísicos y de caídas en el idealismo que acaba sacándose de la galera material los conejos más inverosímiles de la subjetividad y la moral-).

Veo (ya lo había visto antes), en fin, que para tí lo único que importa es:

1) que se investigue y lo "mejor posoible" (o sea, se realice el trabajo de la hormiguita de Un Mundo Feliz): en un mundo donde no se dude ni se piense fuera del modelo vigente (será el que se pinche en la pizarra como "vigente hoy" aunque... ¿por quién?, ¿quizás por el Big Brother?).

2) que se considere la verdad según el modelo en base a que el que sea que se haya establecido siguiendo "el método" positivo (que por lo visto no importa si está o no previamente escrito, etc., etc., o sea, si es riguroso u oportunista entre otras cosas) es siempre el que se debe dar por "bueno".

Al decir "Lo que importa es la utilidad de los modelos" SIN indicar cuál es esa utilidad y quién la define y la da por buena o garantiza que lo sea, estás dejando la respuesta no en el limbo de lo no contestable (evitando la metafísica o filosofía de lo no-sensible -Kant dixit-) sino dándola por tácita.

(sigue: era muy largo, vaya...)

Carlos Suchowolski dijo...

(continúa:)

Y es que ninguna pregunta (y siempre la hay tras una afirmación: el ¿por qué? da base, ¡en cierto sentido!, al desarrollo de la ciencia, y eliminarlo es contradecirla y reducirla a... trabajito de reunión de datos a la manera de la reunión de alimentos de las hormigas mencionadas antes), repito: ninguna pregunta queda en el hombre sin alguna respuesta.

Y tu respuesta implícita es... No, no lo diré aquí ya que estará en la siguiente entrega de mi ensayo (4ta.) que si puedo corregiré y organizaré del todo hoy o mañana a más tardar... y que puedes o no leer si es que aún te mueve el espíritu de "investigación" en el sentido más amplio y humano del término (en lugar del de la hormiga futura).

Ahora bien, si lo que has declarado como lo único que "importa" es lo "único que te importa": deja que lo sienta por tí, hormiguita del "sistema", y sigue trabajando y defendiendo en política lo que determine el modelo de tu predilección, entiendo que el que una supuesta "Academia Universal de las Ciencias" o algo así (en preparación del futuro Big Brother Lógico-Sabio o... el que sea asesorado por los Lógico-Sabios Manual Oportunista-Variable en mano).

Tal vez el futuro sea de vosotros y el Hormiguero se instituya. Yo, por mi parte, optaré por huir de vosotros y de esa perspectiva.

Y lo que no te dije en mi saludo porque me parecía responder a algo patético que al repetirse aquí me obliga: preferir lo pagano y lo mítico metido con calzador en una fiesta que enterró sus orígenes hace tiempo, no sólo los paganos en cuyas fechas encajó la cristiana por ventajas clientelares y no por "continuidad idelógica" sino TAMBIEN enterrada ya como cristiana, puesto que HOY es puramente Político-burocrática y Consumista, porque se ha posmodernizado... preferir eso no es escapar de la religión sino incluso retroceder hasta el mismísmo Mito Tribal.

En fin, más desconcierto por si faltaba algo, más vergonzantes y patéticas escaramuzas...

De todos modos, brindo... aceptando que el contexto es de los demás a quienes respeto y en atención a que por serlo suyo lo esperan de todos los demás. Eso puedo concederlo mucho muchísimo más que hacer caso omiso a los dogmas que favorezcan el Mundo Feliz o 1984. Seguramente no tenga sentido ("absoluto", claro, como todo) ir en contra de una alternativa que tal vez sea la que por fin siga garantizando la continuidad de la especie, pero... es mi opción idiosincrática, la que ejerciendo me distancia de la muerte. Lo prefiero como tú y muchos más (la mayoría de los actuales "trabajadores mentales" el seguir "cavando" y "acarreando" cada vez "mejor". Y aunque lo combata con toda mi potencia y salud, lo respeto: insisto, tal vez ese sea "el camino" autotrazado/autotrazable de la humanidad. Si es así, yo intentaré ponerle algún que otro obstáculo, intentaré sabotearlo, me resistiré...

Au revoir.

José Luis Ferreira dijo...

Carlos:

No se que experiencias malas habras tenido con la ciencia o los positivistas para hacer todas esas afirmaciones (perdona que escriba sin acentos, estoy con teclado usamericano), pero mi la ciencia ni yo (ni los positistas que conozco) hacemos ninguna de las afirmaciones que tanto combates.

Por ejemplo, nunca he dicho que la ciencia sea lo unico que importa. Me importa la literatura, la amistad, el sexo, el amor (o necesariamente en ese orden) y mil cosas mas.

Tambien me gusta hacer cabalas e hipotesis acerca de las cosas que no conocemos, pero intento no cometer el error de confundirlas con conocimiento.

La defensa de la ciencia se refiere a esto: es la manera mas cuidadosa (y, por tanto, con menos errores) de establecer explicaciones acerca de la realidad. El utilitarismo esta establecido, no por ningun gran hermano, sino porque con estas explicaciones podemos hacer mas cosas con la realidad que sin ellas. Asi de sencillo y asi de inasequible a tus criticas.

El ataque a la metafisica (y a la dialectica y a la asociacion de ideas) se refiere a su pretension de elaborar conocimiento y explicaciones sobre la realidad cuando lo que hacen es, en el mejor de los casos, formular hipotesis y, en el peor y mas comun, construir castillos en el aire.

Veo que has escrito bastante mas sobre todo esto. Me halaga servirte de inspiracion(no es ironia), pero estoy con poco acceso a internet y no voy a poder comentar como se corresponde hasta dentro de un par de semanas.

Feliz anho.

Carlos Suchowolski dijo...

Ay, mi estimado J.L.:

Espero que el primer párrafo de tu comentario no llegue a oídos del potencial e imaginario Big Brother de la República Futura, porque, al margen de lo inocente que pueda ser el mismo por tu parte, podría dar pie a que "otros" dedujeran que mi "problema" existe y merece, ¿por qué no?, un encierro en uno u otro manicomio. Después de todo no hace falta esta loco para que eso suceda en ciertas repúblicas populares. ¡Y para que resurja!

No, exabrupto aparte (irónico y exagerado como todo lo irónico, pero por ello sugerente), no estoy "afectado" por el "positivismo" que pudiera haberme hecho algún "daño" y "así" llevarme a la "furia ciega" en su contra. Se trata, simplemente, de manera equivalente a tu defensa y ataque, a una posición ideológico-política asumida que en todo caso se debería "discutir" argumentalmente con algo de "neutralidad" o "equidistancia" ¡Claro!, esto si la Razón estuviera realmente por encima de la Moral y de los intereses sociales; lo que no sucede ni sucederá jamás... y tú lo estás ejemplificando ampliamente, como evidencia tu "primera reacción" de suponerme "enfadado" o "afectado" visceralmente en lugar de tomar mi crítica como apenas "muy contundente", "exagerada" en todo caso (teniéndose que decir luego: por qué).

En fin, son síntomas sin duda, aunque no de una "enfermedad" tuya según mi criterio sino de una defensa ideológica típicamente humana. Que es como trato al positivismo y al racionalismo en general así como al cientificismo derivado del mismo (los ejes son tratados por mí en mi capítulo 4 y las "ultimas instancias" en el que vendrá en breve, que será el 5).

Dices que "la ciencia ni yo (ni los positistas que conozco) hacemos ninguna de las afirmaciones que tanto combates" y me ofreces UN ejemplo que sin duda será el más significativo de todo ello, a saber: "nunca he dicho que la ciencia sea lo unico que importa. Me importa la literatura, la amistad, el sexo, el amor (o necesariamente en ese orden) y mil cosas mas."

¡Pero J.L.!, ¿dónde he dicho yo que no seas humano? (y... ¿por qué TIENES que leerme tan mal?).

Lo que yo digo es que, con Kant y de ahí en adelante, hasta el extremo antifilosófico de los positivistas, lo que INTENTA es que La Ciencia tenga una especie de templo aparte, de "fortaleza" en donde no entren las perturbaciones que precisamente tú consideras (con el positivismo) nefastas, inútiles, perniciosas, etc. (o cuanto menos "fuentes de error").

"Fuera", en la vida "real", se puede incluso "amar" y/o "practicar" "la literatura, la amistad, el sexo, el amor (o necesariamente en ese orden) y mil cosas mas", incluso gustar de "hacer cabalas e hipotesis acerca de las cosas que no conocemos".

(sigue...)

Carlos Suchowolski dijo...

(continuación...)

"Fuera", fuera de la "fortaleza" donde se bate el cobre, donde se templa el acero, donde se hace la "verdadera" "gran tárea humana" de la "investigación" que por lo visto nos "salvaría" como nunca consiguió hacer ni la magia ni la religión.

¿O no "privilegias" así las cosas? ¿O no es para tí "la literatura, la amistad, el sexo, el amor (o necesariamente en ese orden) y mil cosas mas" simplemente cosas "divertidas" y hasta "sentimentalmente conmovedoras" e incluso "innevitables" -no olvidemos la legitimización del sexo por la ciencia moderna, cosa que antes no era tan así- para un "humano"... pero... eso sí... "cosas" sin consecuencia "significativa", sin "verdadera importancia trascendental". Al mismo tiempo, ls Filosofía y hasta las Ciencias Borrosas que hoy despuntan buscando la misma legitimidad (social) que sus hermanas mayores... serían apenas productoras de "castillos en el aire".

¡Esto es lo que pongo en cuestión, y que considero MUY humano sin duda!

Lo demás, que no es sino repetición declarativa ya realizada por tí desde el post y cada vez de nuevo, es contestado por mí en cada uno de los aspectos que fundamentan mi tesis. Sigue a tu disposición y creo que lo deberías leer con calma y no con ojos que tiendan a ver lo que prefieren ver para que vuelvas a decir lo que ya has dicho.

En cuanto a que "la ciencia (...) es la manera mas cuidadosa (y, por tanto, con menos errores) de establecer explicaciones acerca de la realidad": ¿no te parece que antes deberíamos saber qué ES La Realidad; y que esto es un "problema metafísico"? Lo que no puedes hacer, porque nada ni nadie (ni Dios) te ha dado ese derecho (ni se lo dio al positivismo) es pretender que TU idea de "Realidad"
sea establecida por decreto y NO lo puedan hacer con la suya los demás. El Racionalismo (desde Sócrates y sus discípulos) intentó "hallar" por la vía de la especulación filosófica y, por cierto, sobretodo de la Lógica, un "fundamento" decisivo que permitiera determinar "La Verdad" (o sea: ¡qué es, y si ES, La Realidad, etc.). Y ESE es el problema, el "problema de la verdad" en palabras de Nietzsche. El "problema" de la Metafísica y la causa del intento kantiano-positivista de construir una "fortaleza separada" y "protegida"...

En todo caso: think about (but seriusly).

¡Ah, y el "gran hermano" hoy se llama, al menos dentro del ámbito que estamos tratando aunque con tendencias a extrapolarse, "Estamento Acdémico" (que por ahora es light y aparentemente "tolerante" o "abierto", pero ya veremos...) En cualquier caso: la "simbiosis" con el estamento múltiple "político-militar-granempresarial" (Wright Mills dixit) es cada vez más obvio y profundo... ¡Think about too...!

Un saludo cordial y de nuevo: gracias por motivarme a llevar a cabo un objetivo que venía en realidad postergando y soltando parcialmente desde hace tiempo.

José Luis Ferreira dijo...

Bueno, Carlos, tú sí has puesto en mi boca cosas que no he dicho, como que la ciencia sea la única manera de generar conocimientos. Te he puesto el ejemplo de la tribu del Amazonas con sus conocimientos recabados sin un método científico y que son mejorables con este método.

Luego vas diciendo cosas como que la ciencia no resolverá problemas que nunca ha querido ni pretendido resolver. Esto es atacar a un hombre de paja.

También parece que achacas de dogmática a la postura humana menos dogmática que jamás se haya desarrollado, que es la actitud científica.

Finalmente, llevas ya unas cuantas largas entradas, supuestamente inspiradas por mis comentarios sobre la inutilidad de la metafísica para aportar conocimientos. Podrás llegar a escribir tantas palabras como en la Crítica de la Razón Pura, en la Fenomenología del Espíritu, en Ser y Tiempo o en el Ser y la Nada y seguirás sin aportar un solo conocimiento debido a la metafísisca, que era lo que yo decía, y no otra cosa.

Puedes decir que la metafísica responde a tales inquietudes y que tenerlas es importante y yo podré estar de acuerdo en algunas de esas apreciaciones, pero esa no era mi tesis.

Carlos Suchowolski dijo...

Bien, acepto que hayas reconocido que la mística amazónica contiene conocimientos y me sorprende que sigas diciendo que no los contiene la metafísica. Por lo visto prefieres el paganismo a la religión, aunque se sitúe en una fase "previa" de la "evolución cultural", linealmente hablando.

Debo suponer que no niegas que Kant haya aportado "conocimientos", aunque también debo suponer que en su contra no aceptas que él llamara a sus pensamiento "Metafísica" y que considerarás que Kant estaba un tanto, digamos, "alienado" o "confuso" cuando consideraba que "No es nada erróneo rellenar lo que no se puede definir con supuestos: ellos ayudan al desarrollo de conocimientos que se hallan a mitad de camino entre lo que se sabe y lo que aún no". (cito de memoria, pero en uno de mis siguientes capítulos pondré la cita exacta que te aseguro que tiene el espíritu reflejado).

Ya te dije que no se puede hacer lo que me pides, a saber: enumerar conocimientos que tú no llamas tales (porque pretendes que los dos partamos de la misma definición y ello no es posible: son dos enfoques opuestos).

¿Un ejemplo para demostrartelo?

Me situaré en lo "peor" de la metafísica para tí, la religión. Y usaré la de los veedas en lugar de la cristiana. Concretamente una idea en la que por supuesto no "creo" (y que la ciencia me dice, sin poder demostrarlo sin embargo porque lo no sucedido siempre podría suceder en potencia, que algo así es naturalemente imposible): la "hipótesis" de la reencarnación.

Ese mito, sin embargo, si representa UN CONOCIMIENTO que sirve para GUIARSE en la realidad social de las castas de la India clásica. Concretamente, sirve para que cada individuo sepa por qué no puede ser otra cosa que un paria o un brahaman y no intente "atravesar paredes" o "volar" socialmente.

Tiene igual significación de conocimiento que la "certeza" científica de la solidez física (a pesar de su constitución cuántica supuesta) o de la ley de la gravedad (que nadie ve y que ahora es más bien una cuestión de curvatura espacio-temporal): sirven para no "volar" ni intentar "atravesar paredes".

Claro: seguro, seguro, seguro... que negarás que el suministrado por los veedaas a su pueblo sea conocimiento. Incluso dirás que es "anticonocimiento" u "oscuridad".

Bueno, se ha demostrado la inutilidad de tu intento, que obviamente pretendía "ganar" en "tu terreno". Lo que pasa es que, insisto, ni yo ni los veedas creemos en "tu terreno", es decir, que que el mismo sea El Real en contra de todos los demás, el Verdadero del Bueno (como diría Shrek). Ni, yo creo que tú tengas más derechos que ellos en decirlo. Mientras ellos piensan que ellos sí lo tienen y tú no.

¿Lo ves ahora o no hay manera?

Un saludo y por favor, esfuerzate que no hace demasiado daño despue´s de todo. Siempre habrá un mito al que aferrarse si se deja de confiar "del todo" en la Ciencia y su Promesa mesiánica.

Hasta cuando quieras.

José Luis Ferreira dijo...

Pues me parece que llamamos conocimiento a cosas distintas. No es conocimiento a algo que sirva únicamente para guiarse si ese algo es erróneo (o sin ninguna base).

Los nazis se guiaban por el conocimiento de que la raza aria era superior. ¿Qué pamplinas es esa de llamar conocimiento a una estupidez?

Carlos Suchowolski dijo...

Los nazis no se guiaban por eso ni eso era "un conocimiento". Y no lo es a mi criterio, porque no nace de la necesidad social de explicar el mundo (los nazis en el fondo no creían en sus propios slogans, al menos los jefes, como la iglesia no cree en los suyos: eso es para los de rango inferior, para los creyentes iluminados). Los juzgados en Nüremberg no declaraban creer en esas cosas; arguían "cumplir órdenes" y ser "leales a la Patria". Igual que los publicitarios no se guían por los slogans que inventan para guiar a las masas hacia sus apetitos, aunque esto es algo más complejo y que hay que explicar con más detalle y no a bulto (es decir, en un digesto de slogans). Las masas mismas a quienes van dirigidos los slogans no creen en sus "contenidos" explícitos sino que "reaccionan" por asociaciones subliminales...

En los mitos primitivos, como los del ancestro animal que cada aborigen australiano considera tener, el conocimiento-guía o moral o conductal de base es el que los hace capaces de soportar el mundo como lo haría su ancestro-animal y así todo el grupo auna habilidades para un fin, la supervivencia. El conocimiento es lo que esconde el slogan (el poder por el poder nazi) o la figura mítica del hombre-canguro (la unión de facultades diversas en un grupo).

Esto de manera muy simplificada.

Pero bueno, de nuevo gracias por obligarme a ver las debilidades de tus argumentos simplificadores que no sirven para que avancemos ni un pelo... en la comprensión del fenómeno que llamaría ahora "ideología científica venida a menos".

De todos modos, supongo que te costará definir "conocimiento". Por si te sirve, empieza por la base: se le llamó así a lo que eñ hombre piensa que es la realiad... en un tiempo en el cual se creía que... se podía "extraer" de la relaidad donde ese "pre-conocimiento" ya exiostía. La Ley de la Gravedad, por ejemplo, se supone estaba en la relaidad de donde la extrajo Newton, etc. Esa idea pervive en el lenguaje, así que cuidado... Por eso debemos ver la funcionalidad de cada cosa y lo que se pretende inducir. Y esto hace que debamos ver las cosas desde "otra parte" y no desde "lo archirepetido" y "supersimplificado".

En fin... si no vas a aportar algo más serio que lo que repites cada vez con menos enjundia, no sé si vale la pena seguir. Habrá que interrogarse más y mucho más que preocuparse por salir del paso. Aplaudiría un poco más de valor para enfrentarse a las porpias fisuras y dudas (¿o está todo definido ya sin más aparte de los detalles, aquí un protón, allí una cuerda, aquí un gen de la moral, allí un "meme"?).

Salud entre tanto.

Carlos Suchowolski dijo...

Por cierto, José Luis, ¿acaso has leído mi 4ta. entrega donde habla más a fondo (sin agotar el tema) de "concincia" y "conocimientos" o sólo respondes a mi corta respuesta previa?

Y ojo: es curiosidad malsana, ya que ni siquiera se me ocurre sugerirte que lo leas y lo analises a fondo ya que considero que cada uno abre ojos y oídos a lo que le interesa. Y si con lo que se tiene ya hay bastante... pues no pasa nada: cada cual escoge el papel en el que se siente más cómodo. Y existe el papel del ciego, del sordo, etc.

Salud de nuevo.

José Luis Ferreira dijo...

Sólo respondía a tu comentario anterior. Prefiero, en las discusiones, ir paso a paso y no mezclar demasiadas cosas. Decías que la creencia en la reencarnación es un conocimiento y he abundado sobre ello, poniendo a su lado otras creencias. La defensa de los nazis en el juicio no me parece que sea reveladora de cuáles eran sus creencias y sus conocimientos.

Una cosa es saber qué hacer en un mundo donde la gente cree en la reencarnación y otra cosa es si hay evidencias sobre la reencarnación. Saber lo primero no valida la hipótesis de la reencarnación en cuanto a lo segundo.

Hay muchas razones por las cuales uno se acerca a la realidad: para hacer literatura, para ser feliz, para estar bien en sociedad, para seguir a un maestro, ... o para entenderla y explicarla. La metafísica quería acercarse a ella para poder establecer sus propiedades y las de todo lo que es. Quería hacerlo para explicar y entender, no para otra cosa. Su método especulativo no ha avanzado un ápice en este terreno. La ciencia sí lo ha hecho.

Es decir, que la pretensión metafísica de saber lo que es la realidad antes de empezar a hacer ciencia es una quimera y es la pretensión arrogante. Justamente lo que podemos hacer es lo contrario, ir barruntando cómo es la realidad a medida que nos acercamos a ella con un método no especulativo, sino de validación empírica y con el sumo cuidado que manda el método científico.

La pretensión científica es formular cada vez mejores modelos siguiendo estos pasos. En esto es muy humilde, aunque le permite ver el error de quienes a cada rato creen ver atajos en este camino (no hablo de los otros caminos en los otros acercamientos) y lo que hacen es caerse por precipicios o enredarse en marañas argumentativas.

Sobre las otras razones por las cuales uno puede acercarse a la realidad no me meto. Cada uno es libre. Sobre el conocimiento en esas otras maneras de acercarse a la realidad, tampoco. Nada de lo que digas sobre ello tiene que ver con mi tesis sobre la metafísica.

Carlos Suchowolski dijo...

Apreciado J-L.:

Sin duda, no se escribe con cuidado en un blog, y menos aún en un comentario al vuelo. Y sin duda toda observación merece ser atendida seriamente.

Cuando afirmé que el mito de la reencarnación: <<... sin embargo, si representa UN CONOCIMIENTO que sirve para GUIARSE en la realidad social de las castas de la India clásica. Concretamente, sirve para que cada individuo sepa por qué no puede ser otra cosa que un paria o un brahaman y no intente "atravesar paredes" o "volar", socialmente>>, debí decir que era una idea fantástica que encerraba un conocimiento, justo el que describo a continuación. Es el caso de la iconografía nazi que mencionas, pero también, de la que enarbola la ideología cientificista (que no la Ciencia en sí, que es una práctica en sentido estricto, aunque completada inevitablemente por el halo propio filosófico, ideológico o propagandístico según el caso, el momento, etc. (trato el tema en los posts).

Pero vayamos ahora a lo más significativo.

a) en primer lugar quiero aclararte "de nuevo" (lo indico en el primer post de la serie, o en todo caso en el segundo) que no intento polemizar contigo y con tu post en lo fundamental, sino que os tomo a ambos como casos de un fenómeno que he deseado de una vez por todas abordar y combatir lo más seriamente posible.

b) una vez te dije que me "escandalizabas" por alguna "incoherencia" que entendía haber visto en tus planteamientos. Pues bien, esto es algo que se repite (y no sólo contigo, insisto). Te dices "materialista" sin de todos modos darle mucha importancia a la "etiqueta" (eso parece algo tuyo, y muy posmoderno por cierto), y entiendo que como cientificista (o filocientífico además de científico en ejercicio, que yo llamaría seguramente de acuerdo contigo "investigador científico en ejercicio") serás o pretenderás ser fiel a lo que se denominara "principio de objetividad"... Pues bien, ¿cómo, entonces, compatibilizas la idea que hay detrás para tí mismo -si es que la "leo" adecuadamente- con la ausencia de definición acerca del origen o la causa o el determinante (a tu elección el "mejor" término) de eso que has dicho varias veces, a saber: "La pretensión científica es formular cada vez mejores modelos".

Y pregunto:

a) ¿crees que esto ha sido "revelado", que fue producto de "una iluminación", recibida por tí o por los que te precedieron hasta algún momento dado en el pasado?

b) ¿crees que ello se deriva en alguna medida de la CONVICCIÓN que afectó a los intelectuales europeos a la vista de las posibilidades indudablemente imaginarias que creían ver o creían que les prometía el despuntar del gloriosos progreso industrial, productivo y racional... es decir, el que pintaban como tales?

c) ¿crees que la idea de "hacer ciencia" se deriva de una previa "inquietud por hacer filosofía", inquietud infantil que la madurez posterior habría "superado", inquietud infantil que a su vez representaría un paso adelante respecto de mitos y magias, que sería "lo primitivo" o "salvaje"?

(sigue...)

Carlos Suchowolski dijo...

(continúa...)

d) ¿se trata de un símil con el ser humano -según se mire- que nace, crece, se educa, madura... y ¿¿no envejece ni se deteriora, ni decae??? O sea, se trata de ver las cosas de un modo linealmente progresivo, siempre avanti, modelo after modelo, "hasta el infinito y más allá", o sea, hasta "ser amos de la naturaleza en la práctica" como soñara Lord Bacon?

e) ¿no dice la propia Ciencia con sus datos que nada estaba escrito sino que una situación dio simplemente lugar a otra no necesariamente "mejor" sino más o menos "necesaria"? ¿Es tan difícil extrapolar esto y todo lo demás desde la propia ciencia y sin imponerle una previa visión utópica, moral o ideológica, y por tanto... mítica?

f) ¿no parece la ideología cientificista o filocientífica -occidental por cierto- demasiado teosófica, si no lo fuese totalmente, al apropiarse de la idea judeo-cristiana de que "el mal" ataca "desde fuera" al hombre, a su idílica "marcha ascencional" o "progresiva (en la que Kant se basa para fundar precisamente esa ideología cientifista), a sus aspiraciones de convertirse él mismo en semidios o incluso en dios, en el dios de dioses, el "el amo", que cuando llegue "ese" día lo sabrá todo, alcanzará el modelo "verdadero, total, definitivo"? ¿No es un simil hallable en la vida que muestra que un organismo "previo" mantiene en uno "superior" (más complejo tan sólo) partes del "previo"? ¿No es lo mismo que se ve en la religión cuando se apropió de fechas y de iconos paganos para edificar sobre ellos sus propias fechas e iconos?

g) ¿no ves que los mismos datos que aporta la labor científica pueden ser interpretados de muy diversas maneras (aparte de que, como DEMOSTRÓ Feyerabend, hasta la brujería se apoyó en el empirismo y exitosamente hasta que, simplemente, fue desplazada violentamente por otras prácticas más acordes con los actores sociales dominantes)? ¿No ves que entre esos datos la Ciencia me puede decir a mí que lo sano y lo enfermo, el mal y el bien, lo peor lo mejor, nacen, crecen, conviven, y mueren juntos en cada uno de los organismos existentes, extinguidos y posibles? ¿Y... que ESTE DATO indica que nada indica que uno sea "el bien" y el otro "el mal" salvo nuestras propias apetencias e intereses inmediatos ya que en un futuro una mutación hoy maligna, por ejemplo, podría producir... yo qué sé... "el superhombre"? (puedo ser más exhaustivo, pero prefiero invitarte a leer a Feyerabend -cito obras-, a Wright Mills, al propio Wolpert, a Nietzsche, a Adorno, al antropólogo Malinowski o al antropólogo Diamond, con quienes no coincido enteramente, pero cuyos DATOS aprovecho o creo aprovechar para comprender mejor lo que sucede, yo, que no recibo subvenciones de nadie ni vivo del trabajo intelectual en lo más mínimo (creo que gané con el mismo hasta ahora, en toda mi vida, un par de miles de euros y seguramente menos). Y, claro, te invito a leerme, con cuidado, intentando sacar algo en limipio en vez de buscar la mancha fácil -lo que agradeceré también sin duda por amor idiosincrático mío a la maldita perfección imposible-.

h) ¿Y no te parece que la valoración de los datos en bruto que dan lugar a tan diversas opiniones no es "cosa" de la ciencia sino de... la "metafísica", una disciplina o práctica que tiene por objeto lidiar, organizar, vincular coherentemente "conceptos" intangibles, por tanto suprasensibles, como "bien", "mal", "bueno", "mejor", "futuro", "bienestar", "justicia", en fin... "moral","mito", "filosofía", "conocimiento", "ciencia"...?

(sigue...)

Carlos Suchowolski dijo...

(acaba...)

i) ¿no te paree que dar por "bueno" lo que se hace (la propia conducata) por vagas razones personales, como "saber más" y esas cosas difusas, inexplicables, místicas por tanto, tal vez objetos para quien así lo considere de un "buen psicoanálisis", etc., y defenderla como algo especialmente excelso y promisorio para toda la humanidad, los pares y los no pares, los colegas y los que no están interesados o no lo comprenden o no lo quieren comprender... (tal vez en nombre de que, ¡vaya si esto no es otro artículo secundario de fé!, en nombre de que, repito, "ya lo comprenderán" algún día, o ya "nos venerarán" por lo que "hemos hecho"... tal vez la bomba de Hiroshima, tal vez los experimentos más sórdidos que a costa de unos -pobres o desamparados siempre- permiten mejor vida a los demás, vida que de todos modos no es trascendental ni mucho menos porque no lo es vivir para trabajar hasta jubilarse, etc.?

En fin, amigo potencial mío... te dejo estas preguntas para que te las contestes. A mí puedes ignorarme, puedo vivir on ello.

Un saludo cordial.
Carlos.

José Luis Ferreira dijo...

Carlos:

a) Por mi parte, no tengo ningún inconveniente en que polemicemos. Creo que es lo que estamos haciendo, de todos modos. No entiendo lo de “lo fundamental”. ¿Quiere decirse que no estás discutiendo mi tesis sobre la metafísica, sino otra cosa? Convendría que definieras bien el fenómeno que combates. Cada vez que creo entender qué es lo que combates, me dices que no es eso sino otra cosa. Comentaré punto por punto según tu orden, por si en ellos aparecen el fenómeno en cuestión.

b) Soy materialista porque todas las teorías acerca de cómo es la realidad son materialistas, no por ningún prejuicio. La ausencia de definición acerca del origen o causa de todo lo que hay (¿es eso lo que llamas determinante?) es una necesidad lógica. Las leyes últimas del universo no son explicables. Si lo fueran, no serían las leyes últimas. Rechazar esta lógica lleva a mucha inutilidad metafísica. Incluso si yo estuviera obcecado viendo lógica esa afirmación cuando no lo es, quien piensa lo contrario no ha producido ninguna explicación de estas leyes o causas últimas. En cualquiera de los casos carecemos y, por todo lo que sabemos, siempre careceremos de la explicación de las causas últimas. De otra manera: hablar de explicación de las causas últimas es una contradicción en términos.

A tus preguntas:

a) No sé a qué llamas “esto”. Si te refieres a que “la pretensión científica es formular cada vez mejores modelos”, te diré que no es nada revelado ni producto de una iluminación. Es parte del método al que se adscriben los que quieren aproximarse a la realidad con el propósito de entenderla y explicarla con el mayor cuidado posible. Que este método sea algo recibido por los que me precedieron no indica arbitrariedad, puesto que además de eso es muchas otras cosas no arbitrarias.

b) Sigo con la idea de que “ello” se refiere otra vez a “la pretensión…”. Esa pretensión se deriva, no de una convicción prejuiciosa de nada ni de una convicción arbitraria, sino que es el resultado de confeccionar una lista de los cuidados que tenemos que tener a la hora de estudiar la realidad y de evitar una lista de descuidos. El mayor o menor optimismo a la hora de estimar el alcance de lo que podemos llegar a conocer y el cómo eso hará cambiar para mal o para bien nuestra condición humana es completamente irrelevante para esta cuestión (será muy relevante para otras) y pertenece a la apreciación personal de cada uno.

c) Sí, creo que la idea de hacer ciencia se deriva de una previa inquietud de satisfacer la curiosidad y de hacer filosofía. Esta inquietud no se ha superado, sigue existiendo. Si te refieres a que el método científico a superado al filosófico, diré que han separado su ámbito. A filosofía sigue siendo válida y tiene todos mis respetos. Es el método especulativo de la metafísica lo que está superado por estéril y esa mi tesis.

d) No necesito ese símil y no le veo utilidad después de lo dicho en c).

e) Ciertamente la ciencia no habla de mejor o peor en sentido moral, pero sí de pero o mejor en sentido de ser capaz de explicar más o menos fenómenos. No entiendo qué quieres extrapolar de aquí ni a qué te refieres con que estamos imponiendo una visión utópica, moral, ideológica o mítica. Por favor, aclara esto, parece que está en el meollo de lo que intentas decir y no entiendo nada.

José Luis Ferreira dijo...

f) No existe la ideología cientifista en el método científico. Existe ideología en cada científico que le llevará a ocuparse de unas cosas y no otras o que le llevará a tener unos sesgos u otros. No sé qué tiene que ver todo eso de que el mal ataca desde fuera y querer convertirse en dios con el método científico o con las teorías científicas producidas con él. Tampoco entiendo ese juntar analogías en un nivel para justificar argumentos en otro nivel. ¿Qué diantres pinta eso de que la religión se apropió de fechas en el calendario para sus celebraciones con la pretensión de adscribirse al método científico para buscar un conocimiento mejor sustentado? Si hablamos en metáfora, mejor aclarar a qué se refiere, qué ilustra y qué alcance se le quiere dar a su uso en el argumento general que se ofrece. En este punto f), lo siento, no veo ningún argumento sobre nada.

g) No me consta que Feyerabend, como Derrida, demostrara nada. Si pasan a la historia, lo harán como Zenón de Elea, por haber enredado con las palabras haciendo aparentes argumentos y demostrando la imposibilidad del movimiento. No entiendo lo del bien o mal. La ciencia no hace juicios de valor (aunque sus hallazgos puede facilitar hacer algunos juicios), ni hace recomendaciones sobre cómo usar nuestro conocimiento para tener posturas filosóficas sobre nuestro lugar en el mundo. No hace falta que me digas que podemos tener distintas posturas sobre eso. Lo acepto sin disputa, pero es ajeno a todo lo que he dicho.

h) Lo mismo para las valoraciones. Puedes decir que esto es metafísica, pero creo que históricamente la metafísica no es eso. Una de las cosas que he ido matizando siempre que he hablado de la metafísica es justamente que me refiero a la pretensión de poder analizar la realidad y lo que es mediante malas definiciones y método especulativo. A la vinculación de los otros conceptos para organizar una visión del mundo, una moral y nuestro puesto en él la llamo filosofía y me parece estupenda, mientras no quiera vender gato por liebre, por ejemplo diciendo que alguna cosa contraria a aquello de lo que tenemos evidencia debe aceptarse como adecuada.

i) Hace rato que hemos pasado del “ser” objeto de la ciencia (que lo sabe tratar) y de la metafísica (que no lo sabe) al “deber ser”. Si alguien no quiere aceptar la ciencia, no tengo ninguna pretensión de arreglarle la vida, como si no acepta la tabla de sumar. Por supuesto, yo pienso que es más excelso aceptar la ciencia que lo contrario, supongo que estoy en mi derecho de tener esta opinión. También opino que le iría mucho mejor a la humanidad con más ciencia y menos mito, pero si nadie está interesado allá la humanidad (según yo). Esto son opiniones, que no tienen nada que ver con mi tesis sobre la metafísica. Otros creerán que seríamos más felices sin ciencia. Aclarado esto, podemos debatir sobre estas opiniones.

Carlos Suchowolski dijo...

José Luis; no podré ser breve (por esa manía mía a contestarlo "todo"). Y, antetodo, gracias por confirmar mis deducciones sobre tus posturas. Allá voy:

Creo que no "polemizamos" sino que estamos cayendo en "debate partidario" al estilo de las tertulias de la tele. Por ello, pienso que no merece la pena (al menos a mí) seguir girando en círculos sin que se pueda llegar a una verdadera confrontación. No obstante haré algunas observaciones en la pretensión tal vez utópica de que te lleven a poner en duda algo de tus "certezas férreas" e "incomprensiones".

Insistes:"¿Quiere decirse que..." Lo que dije es que eres una motivación POR ser un ejemplo de un punto de vista muy instalado en la sociedad y que ESE fenómeno EN EL QUE te englobo me interesa y motiva realmente: NO tú mismo como tal. ¿OK now?

Tu "tesis sobre la metafísica" la trato (lee al menos las notas de mis entradas donde te menciono, como ejemplo). Lo que sin duda "Convendría" es que mirases al fondo y no a la parte de "letra" que te permite "polemizar" de manera "partidista". Y si "no entiendes" de qué voy... lo siento, no es mi problema ni siquiera mi preocupación.

"Soy materialista porque todas las teorías acerca de cómo es la realidad son materialistas". ¿Y esta es La Lógica que defiendes, es acaso... "Lógica" en general?

La Lógica es de toda la vida un "conocimiento de la organización y actividad de la razón", nada más. La pone (construye) o viola el hombre procurando sistematizar y formalizar la coherencia de pensamiento necesaria como referencia de su propia tendencia lógica intuitiva: porque nos damos cuenta automáticamente si somos o no coherentes, si nos mentimos, si mentimos, si violamos lo que se señalará luego como "principio", etc. La Lógica viene bien para los que a pesar de andar bien necesitan muletas... o manuales donde ver si están pensando como hombres o como otra cosa.

¿"Las leyes últimas del universo no son explicables"? ¿Pero consideras que existen en algún lugar, ¿no? Las das por existentes en alguna parte, ¿no?. ¿En La Caverna platónica por casualidad? Think about, with logic at least, please...

"hablar de explicación de las causas últimas es una contradicción en términos."... ¿Y considerarlas como "existentes" qué es?

Lo que yo describo es el mecanismo por el cual el hombre reflexivo ansía y necesita una explicación gobal, en concreto, de su "sentido vital", el mecanismo también por el cual el hombre se miente, se obliga a algo, hace cosas "contra natura", usa muletas sin necesitarlo, etc. EL MECANISMO, UNA DESCRIPCIÓN...

(sigue...)

Carlos Suchowolski dijo...

(2)

A mis preguntas:

a)"formular cada vez mejores modelos” (...) "no es nada revelado"(...) "es parte del método al que se adscriben los que quieren aproximarse a la realidad con el propósito de entenderla y explicarla con el mayor cuidado posible."

Vale: es lo que entendía que sostenías y es lo que para mí pone en evidencia tu "vocación imperativa" de cuyas causas no te interesa saber nada: sólo quieres seguir "trabajando" (o "modelando") sin fin... Aunque con una justificación falsa: "aproximarse a la realidad con el propósito de entenderla". Falsa porque reduces "la realidad" a "un objeto" al que uno podría, "desde fuera", "acercarse". Y falsa porque "entenderla" en el sentido "objetivo" o "sustancial" en el que gira tu discurso (la verdad absoluta a la que no se llega pero existe) no se produce porque se fabrique un "modelo" tras el que venga "otro" y "otro" muchos entre sí diametralmente opuestos, sugerentes de una realidad distinta cada vez (ley de la Gravedad vs Curvatura del Universo, por ejemplo). Las cosas se deben precisamente "entender" de otra manera para "entender algo" y que sea "útil" para la supervivencia en general y no sólo para la "conservadora de los investigadores". Esto es, para ganar coherencia y no andar en círculos y acabar muy mal (muy frustrado) algún día. Pero no sigo: ahí está todo mi trabajo con detalles suficientes y bastante tema digno de "rumiar", a mi juicio y al de quien quiera realmente profundizar y no hacer "campaña.

"Que este método sea algo recibido por los que me precedieron..." Pero sí indica una Historia, y su desarrollo hay que explicarlo. ¿O no? ¿O hay que tomar sus resultados sin más, como artículos de fé?

b)"Esa pretensión (...) es el resultado de confeccionar una lista de los cuidados..." ¿Qué es esto, la lista de la "buena compra"? La cuestión es por qué una lista, por qué esa lista, para qué desde "fuera" del "ámbito de la actividad" (por ejemplo: un zapatero clava las suelas, tus respuesta llega hasta decir "clavadas se mantienen mejor adheridas al resto del zapato"; bien, pero ¿y el por qué hay zapateros, se hacen zapatos, se llegó a inventar el calzado, etc.? ¿Es esto parte de lo que se "debe callar" o qué? ¡Menos mal que otras ciencias se toman esto en serio!

"completamente irrelevante", "muy relevante para otras", "pertenece a la apreciación personal de cada uno". Pues confórmate con el relativismo ciego... y sigue "modelando" mientras vamos hacia el "Mundo feliz" sin "preocuparnos"...

c)"idea de hacer ciencia se deriva de una previa inquietud..." ¡Claro,"previa" y "no se ha superado", pero llegará el día en que se trabaje sin esa inquietud, que así sea, amen! ¿Será en el "Mundo feliz", a base de "soma" o en "2984" bajo las "directivas del Partido" y su "modelización cambiante"?

"el método especulativo de la metafísica" (...) "superado por estéril y esa mi tesis". Pues muy pobre de verdad como tesis, pero sobre todo es "desconcertante" o mentirosa: el método humano es, incluso en ciencia, especulativo, luego recién es cuando se busca "verificar" con un "procedimiento" lo más adecuado posible para que el resultado llegue. Lee a Wolper, un defensor de la ciencia y un denostador como tú de la "metafísica", además un científico en activo... quizá quieras tomar en cuenta su propia experiencia y la de todos los científicos, investigaciones y experimentos que analiza... quizás, quizás, quizás...

(sigue...)

Carlos Suchowolski dijo...

(3)

d)"símil". La pregunta era, ligada al punto (c): ¿crees que la ciencia es un resultado del progreso lineal de la cultura humana y por ende un resultado de su maduración? Esa es la "utilidad" que yo pretendía obtener de tu respuesta. Pero no te gastes, porque ya la imagino...

e)Así es, "la ciencia no habla de mejor o peor en sentido moral" en tanto que práctica, pero por eso debe o tiende a apelar a "alguna moral", y lo hace constantemente... cuando no cae en "hacer ciencia a pesar de sus consecuencias" y de a quienes sirve al hacerla. ¡Un tema espinozo, no! Pues eso quería... "extrapolar de aquí". Tienes razón, no es pero pone en evidencia lo crucial del "meollo". Éste y lo demás: en mis entradas, sobre todo las últimas (y, si puedo olvidarme de este debate por un rato, hoy colgaré la 5ta., que te recomiendo sin olvidar la 4ta. que no parece te haya interesado).

f) "No existe la ideología cientifista en el método científico", pues sí y no. Pero esto lo desarrollo en mi 4ta. entrada: sobre el "conocimiento".

Lo de "el mal (que) ataca desde fuera" es lo que piensas con los demás cientificistas (o prefieres filocientificismo): considerar que "los errores" humanos se deben a "falta de lógica, de capacidad de algún tipo, enfermedad o alienación, tendencias innatas a tropezar en las mismas piedras... Toda una justificación para entender por qué "lo que yo creo" no es comprendido ni asumido por los demás, los que, obviamente, estarían equivocados. Esto sin embargo tampoco (pienso) es para extirparlo (igualmente como otra enfermedad, la del dogmatismo) sino (pienso) para COMPRENDERLO, para desmenuzar qué lleva al hombre a ello. Mi tesis (con otros, claro) se llama "grupalidad": más en mis entradas, en especial la 4 y 5 (próxima).

"juntar analogías en un nivel para justificar argumentos en otro", bueno, cosas que creo que no existen separadas, que reflejan la dinámica humana según las considero. Pasa de ellas si no les ves enjundia. O si te molestó alguna.

¿"qué ilustra"?: pues la estratificación histórica, ni más ni menos, señor suspicaz (y con razón esta vez, je...)

(sigue...)

Carlos Suchowolski dijo...

(y 4)

g)"No me consta que Feyerabend, como Derrida, demostrara nada", pues qué puedo hacer. Supongo que corro la misma suerte. Por tanto: demos por zanjada toda esta cuestión. Y ojalá que el que pase a la historia como gurú del conocimiento perfecto sea, yo qué se... ¿Heráclito, Demócrito... Mach... Marx...?

"gato por liebre", "alguna cosa contraria a aquello de lo que tenemos evidencia". Pues intenta no hacerlo tú, y aceptar que donde ves tú un gato hay un gato porque quieres ver allí un gato. Erre que erre. Y lo evidente que yo pongo sobre el tapete lo niegas sin más porque ni siquiera lo contemplas como hipótesis, lo que es propio del dogmatismo y de su fé ciega. ¡Ay si Copérnico no hubiese dudado, me-ta-fí-si-ca-men-te del geocentrismo y no hubiese planteando (o más bien rescatado del sofismo especuativo y mágico griego) "a priori" (aunque para "ver si eso permitía una narración menos alambicada" o "llena de continuas justificaciones a la causa") la hipótesis heliocéntrica...!

debe aceptarse como adecuada.

i)"Si alguien no quiere aceptar la ciencia, no tengo ninguna pretensión de arreglarle la vida"... jaaaaaa... pero sí que estás CONVENCIDO (como Wolper por cierto) de que adoptarla por parte de todos nos la "arreglaría". Pues esto encierra: arrogancia, dogmatismo cientificista, mera impotencia para educar a lo Rousseau (o peor, ¿a lo Mao?) a "todo el mundo", pero la CONVICCION sin duda de que ello sería po-si-ti-vo... O sea, encierra un espíritu totalitario reprimido o frustrado que siempre fue detectable entre los pliegues del dogmatismo.

Y lo reconoces: "Por supuesto, yo pienso que es más excelso aceptar la ciencia que lo contrario".

Y yo digo, ¡claro que estás "en mi derecho de tener esta opinión"! Pero no basta que te lo de de palabra y a regañadientes, como se lo das a los que no opinan como tú. No se trata sólo de ser "tolerante" dado el "equilibrio de fuerzas imperante". Eso ya sabemos por la Historia que dura lo que dura ese "equilibrio". Lo que yo propongo y te propongo es que aceptes que, por ejemplo, la magia o la contemplación resultante del abandono de la laboriosidad "científica" son tan "buenas" para el hombre como tus remedios.

Pero eso es pedir un imposible. ¿Por qué? Eso es lo que pretendo dilucidar (y en ello me has servido de cobaya... o de ejemplo, de caso particular). Pero esto nos remite a la idea de grupalidad de nuevo y... a mi trabajo, que deberías de leer con atención, con las orejas abiertas y no sólo con "tolerancia" del "bienpensante" hombre civilizado occidental; "ese" ejemplar que una y otra vez nos desepciona y hasta nos horroriza a todos.

FIN, FIN definitivo mientras no salgas del círculo vicioso, pero como prefieras...

Un saludo, final, al menos al pie de esta entrada concreta y su lista de comentarios tuyos/míos.

José Luis Ferreira dijo...

Hombre, Carlos, date cuenta de que es un oxímoron no querer discutir y querer tener la última palabra. Te concedo lo último, ya que este es tu blog, pero no lo primero.

Damos vueltas, parece. Yo creo que es porque pones en la ciencia cosas que no son, y llevas más allá de lo que digo las cosas que digo. La lista de cuidados del método científico es la manera en que procedemos precisamente para dudar y eliminar la fe de nuestra investigación. Insistir en que esto es eliminar la duda y proceder con fe es jugar a las palabras en plan Feyerabend y Derrida.

Yo no he dicho que la vida se arregla con ciencia en ningún sentido. He dicho que, con pensamiento científico, estamos en mejor disposición de hacer cosas, ser felices incluido (opinión mía). Estar mejor puede no ser suficiente para tener la vida arreglada, es solo estar mejor por librarse de algunos autoengaños, falacias o supercherías.

Carlos Suchowolski dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Carlos Suchowolski dijo...

¿Mejor ejemplo de "tergiversación", o incomprensión, y hasta de parloteo?, el que resulta de confrontar estas dos frases:

Me acusa José Luis de: "no querer discutir..."

Por lo que dije yo líneas antes, que fue: "mientras no salgas del círculo vicioso".

Ejemplo de contumacia: seguir en el círculo vicioso, seguir mentando buenos deseos que nadie pone en duda, quedarse con la última frase para convertirse en víctima, ignorar los argumentos exhaustivos sin contraargumentar, repetir afrimaciones no e in...demostrables ("lo que es", "lo que son"...), acusar por fin sin fundamentarlo que los críticos tan sólo "parloteemos".

En fin, repito: "...mientras no salgas del círculo vicioso...", FIN.

Pero no te preocupes, la próxima, "mientras no salgas del círculo vicioso", serás tú quien tendrá aquí la última palabra. Y si sales, mi "discusión" abierta y esforzada.
Por ser "mi blog" (y en los demás), yo sólo me reservo el derecho de "callar" o "no callar" según lo crea pertinente. Y luchar por que no me puedan acallar.

Ahora, si conjuntamente con una fé ciega en tus "principios" piensas que es posible que con este "método" de ping pong vacuo (desde mi punto de vista, unilateralmente vacuo) se pueda llegar a "otra parte"... pues lo siento mucho: yo no lo creo, y ya lo dije varios comentarios antes, a pesar de lo cual, creo que he intentado "sacarte" del círculo (como en el sumo), y sin conseguir sino "repeticiones", "expresión de buenos deseos", "petición de fé" a quien, por aquello, hace tiempo la perdiera".

Un saludo, pues y hasta lo que prefieras.