domingo, 6 de abril de 2008

El "enemigo del pueblo" asoma la cabeza

Como había anunciado, he estado fuera del país esta semana, cumpliendo con un par de rituales, uno impuesto por el trabajo (asistir a una exposición comercial) y visitar a un amigo (que se quedó sin padre el domingo pasado y que se enfrenta a bastante burocracia y más correspondencia: tiene que contestar miles de cartas por lo visto; pero esto es otra historia).

Pues estaba yo por allí y en un puesto de prensa de uno de los aeropuertos por los que tuve que pasar ese día, me topo con la siguiente primera plana de "El País" del jueves 3 de abril:

No sé vosotros, pero a mí el principal titular me resultó (nuevamente, es decir, sin sorpresas) un titular indiscutiblemente fascista. En concreto, me recordó los titulares que propagara (en su caso de manera sistemática) aquella famosa radio hutu que acabó abriendo las compuertas de otro de los mayores y más crueles genocidios que viviera el mundo últimamente.

Diréis muchos (tampoco me extraña) que estoy exagerando, pero observad bien el tono y acordareis conmigo en que tiene los dos principales ingredientes de estilo por los que, por decirlo de algún modo, se empieza:

1) Identifica con vaguedad suprema al enemigo de las masas y de sus miserias.
2) Hace un evidente llamamiento a la respuesta callejera, a la fronda, al pogromo, o al menos abre las puertas para que, si cabe, algo así se materialice.

Sin duda, esto tiene por objeto desviar la atención del verdaderamente culpable, el gobierno anterior y actual mediante esa seudo denuncia explícita de un complot imaginario del capitalismo malo y además "antipatriótico", es decir, al que se le atribuye no sólo "prácticas comerciales amorales" sino una intencionalidad poco menos que golpista. Sin duda, se trata de "una cortina de humo" como se han apresurado a señalar, por lo que he podido comprobar, las organizaciones empresariales. Pero la jugada va, desde mi punto de vista, bastante más allá y bastante más peligrosamente, reflejando el rumbo que sigue y sigue y sigue la realidad española.

* * *

Una actualización de última hora que viene muy a propósito

No tiene que ver con España ni con la cuestión de si "¿Se mantendrán los zocialistas en el Poder?" (parafraseando a Lenin) sino con el aprovechamiento de estos tiempos de inflación (y calentamientos globales) que nos afligen. Se trata de lo siguiente escuchado en las noticias de la tele y es acerca de las colas que se producen en estos días en Egipto y que al parecer hacen temer movilizaciones como las de hace tiempo que se llamó "del hambre":

"Un jeque de una Universidad egipcia (??) ha propuesto que se declaren mártires a los muertos en la cola del pan."

¿No es todo esto sintomático y global?



8 comentarios:

Dhavar dijo...

Carlos:

Welcome back! Me pregunto si este rumbo tan evidente es "otra forma de ser.... (Es broma, me he levantado juguetón):)

Marzo dijo...

Bueno, si reconocemos la herencia ideológica del fascismo, si. Ejemplo que viene al caso:

>“La aristocracia mercantil, más terrible aún que la nobiliaria y la sacerdotal, ha jugado cruelmente invadiendo el tesoro de la república, pues los precios crecen aterradoramente de la mañana a la noche. Es hora de oponerse al combate que el egoísta emprende contra la clase trabajadora. ¿Puede la propiedad de sanguijuelas ser más sagrada que la vida de un hombre? No temáis descargar el brazo de vuestra justicia sobre esos vampiros y asesinos de la nación, proteged al pueblo de precios excesivos en los comestibles.”

(Jacques Roux, Manifiesto de los enragés (1793). Citado en el capítulo XXIII de Los enemigos del comercio, de Antonio Escohotado, obra recomendabilísima; y más, espero, cuando la acabe).

Carlos Suchowolski dijo...

Hola Dhavar, sí, ya estamos aquí y ya ves, trayendo de fuera cosas del aquí... Así como tú "juguetón", yo "espeso": no capté la broma, lo siento, pero seguiré dándole vueltas, no me la reveles todavía.

Marzo: ¡muy bueno el ejemplo, como anillo al dedo! Pero la cosa, para mí al menos, no es tanto el "ataque al comercio" sino el contenido desviacionista y la creación del "enemigo" contra el que se "llama" a "descargar el brazo de la justicia". ¡Ahora faltaría decir que son "comerciantes judíos" o que simplemente de "judíos", esos "comerciantes" usualmente tan desaprensivos, por ejemplo! (Es decir, como "otro ejemplo") Todo tiene ese tono común que define esa "herencia ideológica" que va, a mi parecer, bastante más allá en tiempo y forma que las corrientes ideológicas del presente. Como refleja lo que haz transcrito.

Memetic Warrior dijo...

bueno, es fascismo socialista, o, para abreviar y evitar redundancias, socialismo.

Dhavar dijo...

Carlos:

Una pista: S.2

Carlos Suchowolski dijo...

Hola, Memetic, un placer sin duda. Pues podría haber dicho "bolchevismo", pero "socialismo" a secas no define del todo la táctica que es en lo que intentaba centrar la cuestión. No olvidemos el "socialismo a medias" que representa la socialdemocracia e incluso el liberalismo que justifica las intervenciones del Estado (me refiero al que las aprueba, porque TODO liberalismo "reconoce" que es "inevitable" aunque se "deba limitar"). Pero esto no va a ser bien entendido me temo en tan breve resumen. Al menos que conste sin embargo que no propongo nada de nada y sólo señalo hechos sobre los que reflexionar.
En cualquier caso, la socialdemocracia y otras formas de socialliberalismo, no practican al menos ostenciblemente tales métodos de agitación... o a mí no me consta. Aunque, cierto es también que entre unos ideólogos u otros poca distancia queda cuando (¡este es el caso concreto!)... HAY QUE DEFENDER EL PODER GANADO.

Ah, quizá haya puesto el dedo en la llaga de esa "otra forma de ser". ¿Es así, amigo Dhavar? Pues ya ves, una cosa lleva a la otra... je, je...

Por cierto, acabo de escuchar una noticia que ha merecido un update de mi entrada.

Dhavar dijo...

Carlos:

Justo."Nadie me puede fotografiar" parece el santo y seña de ese peculiar conglomerado.Pero, si te mueves no sales en la foto.Me estoy divirtiendo mucho con sus evoluciones y danzas sobre el filo del cuchillo.Es necesario recordar a Heidegger para aclarar su imagen?
Como dicen en tu tierra - que es también la mía por origen familiar-"a cada chancho le llega su San Martín".

Carlos Suchowolski dijo...

Sí, el tema da para un estudio. Lo considero un ejemplo de una mecánica que se extiende a muchos grupos. Rousseau (ya lo dije en otro post) tenía la idiosincracia perfecta del que NECESITA el Poder. Su sentencia "obligar a ser libres" lo dice todo. Pero, movido a leer algo más de Platón a instancias de Strauss, se observa lo mismo. La cuestión es qué nos queda. ¿Tal vez la literatura que Platón despreciaba o a la que le exigía su completa subordinación a la ideología del sabio? ¿La contemplación filosófico-política a la que parece optar Strauss? Yo creo que nuestra época se caracteriza por un espacio político (en el sentido de Strauss) que se ha reducido casi del todo para la existencia de verdaderas "proesas" intelectuales. Esto hace que esas "evoluciones" a las que te refieres (y cierro así el círculo) sean meramente circenses. De acuerdo, contemplémoslas, pero más que divertidas son patéticas. Y no me refiero a sostener opiniones, que eso es inevitable; lo manda Lo Político (de nuevo Strauss) y la genética (yo aquí, je...) sino a la manera ampulosa de vivir las polémicas, casi como si se tratara de debates entre el Comité Central y los "enfermos de infantilismo" (por lo del librito de Lenin).
A ver si nos tomamos esa cerveza y nos regodeamos... Ah, un vaticinio facilón de oráculo: habrá distenciones y desmembramientos... como es natural.