viernes, 22 de agosto de 2008

Desesesperación parasitaria ante la debilidad del huesped

Las minorías parlamentarias, especialmente las autodenominadas y conocidas mediáticamente como "nacionalistas de izquierdas", que una y otra vez sacan a relucir sus maneras y criterios fascistas, no tienen ni fácil ni apetecible dejar de aferrrarse, con uñas, dientes o seudópodos a las partes más adecuadas del maZtodonte, por llamar de algún modo al animal grandote y triunfador visible del que algo de sangre esos parásitos van extrayendo en el curso político a cambio de su contribución al metabolismo del gigante.

No les queda sino dedicarse a ello porque les va la vida. Como a todo parásito que se precie, obvia e instintivamente, saben muy bien de qué sangre, sobre qué piel o en que intestinos pueden vivir y en cuáles lo tendrían más difícil (aunque siempre puede mutar a la vista de un maZtodonte terminal -aún no es el caso- o de una oferta tentadora de algún otro animal igualmente grandote, el otro de los dos que llenan casi la mitad del hemiciclo.

Joan Ridao, de ICV, lo sabe, y por eso amenaza con un vaticinio: "...se va a hundir con todos nosotros". Lo mismo es cierto... lo mismo la simbiosis sigue gobernando.

3 comentarios:

biocomplex dijo...

Si se purgaran con un nuevo sistema electoral...el perro no se rascaría más de lo que debe.

Saludos.

Carlos Suchowolski dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Carlos Suchowolski dijo...

Bueno, en primer lugar, un nuevo sistema electoral (entiendo que más "representativo") sólo sería posible mediante un acuerdo en la cúspide entre los dos grandes partidos (lo que lo haría de muy dudoso contenido "democrático"), algo de todos modos poco viable porque los dos apuestan a alcanzar el poder gracias a su carácter "poco represntativo". De modo que... me inclino por alejarme de tales utopías menores.
En segundo lugar: creo que la mejor purga es el colapso, hacia el que ellos van, nosotros vamos...
Un saludo, Biocomplex.