viernes, 30 de mayo de 2008

El plan Z por delante, los pplanes a la zaga y todos hacia la oscuridad creciente (segunda parte de la entrada anterior)

Me siento inclinado definitivamente a pensar que PP está condenado a degradarse hasta vaya a saber cuándo como alternativa política (si se me permite usar este adjetivo para menesteres hoy tan mezquinos o de pura rapiña). Y en los dos sentidos posibles: tanto porque disminuirá irremediablemente sus posibilidades de alternancia como porque esta se presenta cada vez más como una continuidad (y ya se sabe que habiendo original para qué una caricatura).

Lo que me atrevo a pensar es que ya se hayan acabado definitivamente los tiempos de la democracia formal, de los que van quedando sólo los jirones de un viejo escenario del que parecen haber huido los desquiciados actores que cada vez más solían representar meras pantomimas. Una incuestionable expresión de que es así se refleja en la aburrida cara del Presidente electo mientras asiste sin duda encontrándole cada vez menos sentido a hacer el papel de escuchar a los demás para responder siempre lo mismo, es decir, vaciedades (observadlo cuando podáis alguna vez y lo comprobaréis).

Lo que en todo caso está sobradamente claro es que mientras el PP trata de imitar la efectividad del Partido de Z con diversas aproximaciones por uno u otro lado, este sigue estando, en eso, en eso, uno o dos pasos más allá. Me explicaré reduciendo un tanto las alegorías irónicas, si puedo...

Rajoy se reviste de talante y se aferra a una estrategia (sin duda fiel al aparato al que le promete "volver") de espera de la debacle económica, una debacle que que arrojará a ZP por la ventana o al menos a los nacionalistas de derecha a sus brazos... en nombre de sus supuestos intereses de clase. "Esperad", dice pues a todo el mundo (y confiad en mi olfato de aparatchik). Entretanto, su eje, la crisis económica no parece mellar sino hacer avanzar al carismático mentiroso y distanciarlo en el ranking. Seguramente, Rajoy insistirá diciendo "tiempo al tiempo", pero es que eso es justamente lo que ZP le responde cuando la bancada popular habla de los avances de la crisis como de la peste incontenible (en lugar de proponer ni una sola medida, es decir, jugando sólo al deterioro de la imagen del contrario; otra vez a imagen y semejanza de lo que hizo el contrincante... pero peor).

Así es, ZP también espera... espera que la "desaceleración" reacelere (tal vez se lo ha vaticinado algún oráculo que quien sabe, lo mismo acierta, porque en esto de la economía...), es decir, espera dejar absolutamente vacío el discurso del nuevo PP (de ser el de Rajoy). Hay que decir en este punto que aunque el gobierno tuviera algún plan que fuera más allá de una confianza en las fuerzas ciegas de la economía (¿no parece esto precisamente bastante... liberal salvo porque... no se deja de ayudar desde el Estado a los amigos avivados y contentar como sea a los indolentes adormecidos y/o adocenados?), cualquier plan es de prever que acabe con socavones y retrasos, incrementos del despilfarro y del más puro robo, etc. Pero está visto que lo que en realidad espera ZP y cía son... gráficos macroeconómicos, como los que se sacaban durante el debate preelectoral, hoy sin duda impresentables y de los que sólo se afirma que "no son tan malos".

Lo cierto es que Rajoy y Zapatero han pasado a la mesa de blackjak en el casino de la lucha por el poder mientras fuera a cada vez más agentes económicos se los comen los leones, las estructuras de Roma arden y los cimientos del Coliseo se hunden en un lodalazal que crece con las lluvias.

Nadie puede decir quién se equivocará más en el juego y quién acabará perdiéndolo. Lo que está claro es que cada vez queda menos seriedad y sentido, que cada vez el mundo es más un teatro en ruinas en los que se pasean los locos representando papeles inconexos. Y lo que también está claro es que los agentes sociales en la base de la sociedad se preparan para sortear la cruda realidad trampeando como sea, incluso... acercándose al partido o fuerza dominante en cada pequeño lugar al margen de su ideología y de su honestidad... ¡Qué remedio: al menos... hay que tener, como decía Martín Fierro, "un palenque ande ir a rascarse" (palenque es el palo enclavado en la tierra donde se podía atar el caballo delante de las pulperías y bares de La Pampa)! Y, en todo caso, despreocupándose de todo... y disponiéndose también a esperar.

A esta situación que le resulta insoportable o al menos inexplicable (para explicarse algo así, lo primero que hay que no ser es burócrata) Vidal Quadras ha propuesto una "estrategia" de pacto "constitucional" y "electoral" con los socialistas que deje fuera a "los nacionalistas". En su esquema ("lógico" lo llamó en televisión el jueves noche) habría tres grandes grupos formales: PP y PSOE dignas fuerzas mayores y pilares de la alternancia, poseedores de estructuras nacionales y por tanto de una visión "lógicamente" españolista, y.... todo lo demás, que sería una especie de bloque de "nacionalistas". Increíblemente (más que ingenuamente y más allá de varias ingenuidades más de bulto) Vidal Quadras, tras proponer como Gran Estrategia la formalización de un frente "nacional" por algo así como "la alternancia pura", llega a querer decir, dejando rodar la avalancha de sinsentidos y contradicciones de su "lógica" formal, que a ese frente valdría para los eventos electorales, aunque después, "una vez definido el escenario" (dijo esto en TV casi con estas palabras), ya podrían desarrollarse coincidencias y enfrentamientos digamos "más sustanciales" que podrían o no dar lugar a reacomodaciones, es decir, a que el PP o el PSOE, siendo fuerza gobernante en cada sitio, acuerde en el terreno de la economía o de las leyes... ¿Dónde se ha visto declaración más ingenuamente oportunista y dónde se ha visto una "estrategia" más inmediatamente obligada a desnudar su carácter? En fin, ¿qué otra cosa podía dar de sí una especulación tan falta de relación con la realidad imperante, en fin, tan pobremente utópica, tan simplemente simplista?

Pero si ZP ya está unos pasos más allá del pacto con los nacionalistas... ¿Que qué digo? Pues muy simple, veamos los hechos y estemos atentos a lo que se avecina:

El Partido de Zapatero sin duda ha utilizado a los nacionalistas e inclusive a la ETA (dejándose también sin duda utilizar, lo que es una tanto secundario para mí desde hace tiempo desde el punto de vista de la lucha por la hegemonía que no desde el punto de vista de la insoportable vida y muerte que nos depara su existencia) pero ha seguido de largo, avanzando hacia su propio proyecto que necesitaba del debilitamiento y/o de la ruptura de la derecha, es decir en la acepción indicada en la entrada anterior, del PP. Esta debilidad ya era todo un resultado (tal vez un poco justo y arriesgado hasta las elecciones, por lo que tan bien vinieron ciertos "accidentes") que había permitido avanzar en el reemplazo progresivo, maquiavélicamente estudiado, de los PSOEs regionales en sustitución de los partidos nacionalistas regionales a la cabeza de unos supuestos intereses locales que permitían aglutinar a los ciudadanos del lugar. Y que este es un fenómeno que trasciende la clarividencia del Partido de Zapatero lo demuestra que este fenómeno ya había calado en el Partido de Rajoy. ¿O qué lectura si no esa es la que timidamente han ido haciendo incluso los propios analistas de la derecha, incluyendo a Vidal Quadras en el carácter de tal, Losantos y los otros periodistas de vocación españolista? Lo que salta a la vista es que la complejización ha roto los viejos moldes otra vez a partir de las necesidades crecientes de poder de las burocracias componentes de las grandes pirámides, pirámides menores a su vez que la sostienen y la constituyen. Un fenómeno que ha seguido avanzando y que lleva a la dilución de los propios partidos nacionalistas regionales en las organizaciones territoriales caciquiles que se mantenían a la sombra de los grandes partidos, cada vez más constituidos en frentes acordados en la cumbre.

Evidentemente, para qué aliarse con los nacionalistas en cada región si el frente ya existe. Sólo hay que irse apropiando de las banderas de los demás para vaciarlos de sentido. Total.... ¡Pues eso es lo que sucedió en Cataluña y en el País Vasco! ¡Esa es la lectura que hay que hacer del resultado electoral!

Vidal Quadras sólo representa el desface en el que muchos se encuentran, especialmente los utópicos que creían vivir en una sociedad democrático-formal tradicional, abierta a las expectativas liberales, a la reducción del papel burocrático-estatista, a la posibilidad de cambios por la vía electoral... Pues no, estamos en una sociedad cada vez más burocratizada, en donde las luchas por el poder pretenden mostrarse dentro del contexto democrático-formal aunque sólo en la medida en que no haya que salir a la palestra con las herramientas totalitarias típicas: la fronda, el atentado, el asesinato, el complot, el espionaje...

Vidal Quadras y los liberales están luchando contra molinos de viento (jugando a luchar, claro) mientras le hacen en realidad el juego al más astuto de la clase, que es ZP.

El nacionalismo, absorbido dentro del socialismo regionalista o territorial, se convierte en lo que en realidad ya era más allá de las alaracas y mascaradas al servicio de la presión y el chantaje, sólo que con otros jefes a la cabeza, por que así serían un poco más leales al frente común de taifas de uno u otro líder, en este caso, de ZP (al menos por ahora). Los nacionalismos tendrán su etiqueta de "Nación" pero no serán sino meros regionalismos en manos de otros caudillos que igualmente esperan discutir bilateralmente (es decir, tener la parte de la tarta que puedan conseguir de acuerdo con su relación de fuerzas y no de un acuerdo interpares), sosteniendo en la medida de sus fuerzas al líder central, al Rey, al César, y a toda su corte.

Hoy al menos, el Plan Z va por delante, incluso con ´replicas de diferentes grados, y los varios PPs van a la zaga: imitando o colaborando con él al proponer falsas luchas en las que ya está, a su manera, falsa, engañosa si se quiere, hipócrita, empeñado. Algunos aún no saben qué proponer ni qué hacer y no se resignan a bajar hasta el escalón menor del testimonialismo estratégico, como hizo Rosa Díez. Es el caso de Esperanza Aguirre que insiste en preferir que todo siga como estaba: a fin de cuentas, eso habría permitido evitar la debacle aunque a contracorriente de la dirección tomada hace tiempo por el aparato (o los barones famosos, a los que tal vez Aguirre se vea obligada a sumarse con una Comunidad de Madrid a la que acabaría de convertir no sólo de hecho sino de derecho en feudo propio, abandonando la figura de lealtad a una España que ya no existiría).

Instintivamente, esta posición se ve por ello orientada hacia la crítica más propiamente política, o sea, a la denuncia de las mentiras de ZP, a sus operaciones de corrupción, a sus intentos de marginamiento y ninguneo de la oposición y de las regiones menos favorecidas, a sus maniobras antidemocráticas en el campo de la justicia, a su jugueteo maquiavélico con el terrorismo interno y externo (que llega hasta las negociaciones con salteadores de rutas marítimas), a su alineamiento "antiimperialista" (que llega hasta las negociaciones con salteadores de rutas marítimas), a su abuso de los poderes del Estado, como son los cuerpos de policía y espionaje y los órganos de justicia, etc. Todos asuntos sobre los que campea un innombrable silencio por parte de casi toda la sociedad (salvo durante el día de los titulares de prensa).

Pero esto concitaría poco más que diversas adhesiones intelectuales y blogueras que ven, desde uno u otro punto de vista, con mayor o menor confusión e idealismo, el peligro de la reducción progre-siva de la democracia, algo que todas las posturas partidocráticas en general, la mayoría de ellas sin duda, promueven con sus propuestas y tanto por acción como por omisión.

2 comentarios:

The sea, the sky, the dust dijo...

El panorama político español es desolador...el PSOE se ve abrumado por la creciente crisis, y su pasotismo no hará más que aumentar las consecuencias de la misma...el PP prefiere no hacer política y quedarse también sin hacer nada para que las cosas caigan por su propio peso, cosa que es puro egoísmo y mezquindad. Sus luchas internas por el poder no hacen más que desconcertrar y cabrear a su electorado. El nacionalismo pierde influencia política y solo quedan los populistas que lo sustentan...menudo calvario.

Carlos Suchowolski dijo...

Lo que propomgo (a "los lectores que yo necesito" como decía Nietzsche, y si cabe decirlo) es que nos situemos ante la realidad en lugar de sentirnos desfraudados y desalentados. Estos sentimientos me parecen normales, pero sin duda sólo se pueden concebir como originados en una previa "ilusión". El problema es pues "La Ilusión", El Mito, incluso la necesidad de aferrarse a ellos...

... Y no la conducta de la burocracia política que actua según su propia idiosincrasia.

Lo demás es pedirle peras al olmo.

Y lo que demuestran los hechos según entiendo es que estamos en una etapa de absoluta horfandad de acción por parte de la población. Es más, toda política burocrática ("toda" es Toda) persigue (¡atenti popolo!), precisamente, DESCONCERTAR y "DESOLAR" para... ADOCENAR, para... ACABAR CON LA CAPACIDAD y la VOLUNTAD DE CRÍTICA.

Gracias por tu presencia, y un saludo.