martes, 18 de mayo de 2010

¿Que permite a una mente privilegiada abandonar el "burbujeo salvador" para agitar una "política de austeridad"?

En cuestión de un fin de semana, aunque ciertamente tras haberse estado cocinando al fuego de la bancarrota técnica de Grecia (de cuya inminencia se intentaba fijar mucho la mirada), los gobiernos europeos tomaron la decisión de ir (en apariencia) en la dirección estrictamenbte opuesta a la iniciada tras el estallido oficial de La Crisis. En sentido estricto y distanciándome de lo metafórico y de lo sarcástico hasta donde me es posible: abandonando (parcialmente, come il faut) la salida del gasto galopante (ejercido gubernamentalmente sobre todo pero acompañando esto del consejo -y correspondientes incentivos- a favor del consumo por parte de la ciudadanía) para galopar hacia la austeridad y los recortes (selectivos, sin duda, y acompañados de las loas acordes a favor del ahorro que hasta ese fin de semana milagroso se consideraba que obedecía sólo a una desconfianza que había que despejar a toda costa para reactivar la economía... y que desde ese momento habría incluso que incentivar).

¿Locura o incompetencia, locura o malos consejos de alguna suerte de demon europeista que les hubiese dictado al oído la oportunidad del golpe de timón?

Lo sucedido se atribuye a muchas cosas que no despejan en lo más mínimo el desconcierto de casi todo el mundo. Hay socialistas o gentes del amplio espectro de "la izquierda" que hablan de traición, hay quienes consideran que estamos siendo neocolonizados por los bárbaros germano-sajones (¡algo que se ha sido dicho prácticamente así!), hay quienes ven en esto una sanísima "revolución" (justo, ya puestos o sea si algo como eso merece ser llamada de tal modo, de contenido opuesto a la que, más bien, parece bullir en el caldero), hay quienes lo atribuyen a una "toma de conciencia"...

Sin embargo, lo único que puede explicar tanto la NEP previa como la contra-NEP de ahora (llena como he dicho de hipocresía y de mentira desvergonzada) se resume en dos cosas:

1- la burocracia política en su conjunto no responde a ideología alguna: la conformación de la sociedad la tiene sin cuidado, tanto en lo político, como en lo económico o en lo cultural: es capaz de vivir en o de promover y aprovechar cualquier sistema y especialmente el que se halle vigente siempre que no esté seriamente comprometido con éste cuando entre en bancarrota y amenace caer arrastrándola -que es lo que sucedió en la URSS y llevó a su disolución y reparto interburocrático; en sus dominios... todo puede ser justificado, desdicho, reformulado, etc.;

2- la burocracia política, en la figura de cada una da sus facciones ocasionales, reacciona con la mira puesta sólo en la conservación, el incremento, la consolidación y/o la reconquista o conquista del poder, cosa que pasa a veces por impedir que sus competidores de la/las facción/es opositora/s adquieran la más mínima oportunidad de aprovechar los problemas que produce su considerable cuando no absoluta incapacidad y el total desinterés por eso que se llama todavía (como si existiera) la cosa pública. Reitero: la burocracia de hoy, que como grupo detenta (por se sucede a sí mismo) el Poder y no la que se situaba hace cientos de años a la sombra de los poderosos. Y además, lo aclaro también y nuevamente, no significa que las cosas les funcionen y les salgan bien, y ni siquiera que se hayan guiado con acierto estratégico por ese olfato político-animal que los caracteriza: a fin de cuentas, su carrera siempre acaba con su defenestración por la facción competidora... o en el vacío de poder y el mismísimo caos. En sus dominios... todo puede ser justificado, desdicho, reformulado, hacer borrón y cuenta nueva, remodelar el idioma, etc.... para que el objetivo siga firme en el punto de mira, para seguir siendo los que lean la Historia... y nos la cuenten luego.

Amigos: cada día en la prensa hay noticias que avalan estas tesis. Bajo la superficie de la Economía Política pululan grupos de gusanos ávidos de poder a cualquier precio en lucha sin cuartel por nada que se encuentre más allá de sus mezquinas narices. Su lema: el mundo será mío o no será. Los mejores paradigmas del tipo de la sociedad hacia la que tienden sus desvelos (sin siquiera pensarlo realmente ni siquiera planearlo más allá de los malabarismos verborrágicos) fue la Kampuchea Democrática, la URSS, el Tercer Reich, la o las Repúblicas Bolivarianas, el Irán de los Ayatolas, etc., etc., etc. (cada vez se suman más y más, si lo observais con detenimiento y no lo veis como meras excrecencias pasajeras; porque son acumulativas y no esporádicas, definen una tendencia y no una enfermedad pasajera -bueno... no olvidemos que muerto el perro... pero esto aquí debe se llamarse colapso-. En fin, una perspectiva que una y otra vez golpea a la puerta... sin duda hace tilín a más de uno ante la perspectiva de encontrarse acorralado (como las fieras) y le vea posibilidades... y sin duda... empuja y empuja y empuja a golpe de realidad... y de lucha intestina.

Esos son los paradigmas... aunque no se lo puedan creer o no quieran hacerlo. Pero también esto se expresa en el lento y progresivo deterioro de nuestras democracias occidentales como cualquiera puede ver desde cualquiera sea la óptica (siempre que haya alguna)... lo que sin duda perfila los mencionados paradigmas., que perfile tal vez la famosa Alianza, en todo caso un Frente... el nombre es lo de menos y siempre puede encontrarse otro. (*)

Y se expresa incluso en esos detalles políticos que nadie entiende (y en buena medida no se quiere entender en aras de aventar impulsos de... suicidio colectivo), como el reciente golpe (insisto, aparente o táctico) de timón que tanto tiene de mentiroso como de posible, siempre por lo señalado (al respecto del mencionado fin de semana hubo declaraciones como ésta que justamente no pretenden elucidar nada sino... llevar agua a su molino... oportunista, tan exento de ideología como el de sus oponentes) y siempre hasta el límite del colapso... (**)



(*) Esta por salir al aire esta entrada que ya había decidido adelantar e intercalar a tenor de las urgencias políticas candentes, cuando escuché las noticias de hoy que cuentan (donde lo cuentan, claro) las que podrían considerarse declaraciones intervencionistas de la Kirchner y del Evo... Creo que ambas fugas fuera de los marcos diplomáticos tradicionales que no recibieron ninguna contestación admonitoria por parte del gobierno, al menos en el acto y con la contundencia clásica que se acaba echando de menos con nostalgia... deben interpretarse precisamente como expresión del la formación en marcha (con o sin perspectivas de triunfo) del mencionado Frente, claramente supranacional y hasta antinacional... en cierto modo (lo que también nos dice hasta qué punto no sólo Monstesquieu sino toda la Ilustración... ha muerto tras una vida apenas en el limbo; algo que no es ni mucho menos una digresión sino una faceta de la historia: cosas de la posmodernidad, para decirlo en el plano de la cultura, cosas de la burocratización en el límite, si hablamos en términos políticos, sociales e históricos).

Un apunte más: es obvio que por ahora impera el método electoral de hacerse con una decisiva si no total cuota de poder, pero bastaría que eso se agotara para alguna de las facciones burocráticas en litigio o alguno de sus Frentes... o que se viera en otra vía la más efectiva y promisoria garantía de triunfar (no olvidemos que lo que contiene la lucha es siempre una relación de difícil equilibrio). Pues en tanto impere el cálculo electoral, también observaría que el golpe de timón jugaría, ante la encerrona de la realidad a la que la maniobra respondería, con una mera reformulación del cálculo, o de la ecuación si se quiere, para que produzca el mismo resultado. Una... es ir a buscar por la derecha los votos que se perderían por la izquierda, otra... restar en todo caso votos a la derecha por medio del abrazo del oso o del descrédito que se agita ya en base a la supuesta hipocresía opositora, amen de otros renuncios, que pasa a negar lo que proponía "con tal de estar en el lado contrario" (Pepiño dixit). O un poco de todo al mismo tiempo.

Es interesante hacer notar el carácter transnacional de, por ejemplo, las políticas monetarias que se defienden con más constancia que las fiscales o presupuestarias de cada país, entre otras, que son las que experimentan al parecer el radical giro mencionado, en las que se pueden ver las influencias de lobies e intereses cruzados entre burócratas polícos y empresariales. No parece, por lo visto, que ahora les importe el grado en que las economías locales/nacionales se frenen por entero; esto es digno de ser considerado con vistas a descubrir hasta qué punto se trata de ineptitud y hasta qué otro de intereses exclusivos de determinados grupos vinculados a procesos de enriquecimiento propio de verdaderas bandas desaprensivas a las que no les importa practicamente nada; una conducta propia de invasores alienígenas, como he dejado muchas veces de manifiesto al describir su conducta en diversas ocasiones (véanse en particular mis entradas etiquetadas "Del mundo real y de los tiempos que corren" publicadas en especial a lo largo de 2008 y que confluyen en el artículo direccionado de los invasores).

(**) Fueron muy reveladoras las palabras de Pepiño Blanco en Madrid Opina esta noche. La excusa decisiva que ofreció para explicar el cambio de rumbo y la renuncia a todas las promesas fue... que todos los gobernantes de Europa hicieron lo mismo después del famoso finde... ¿Qué sino que ellos no son más ni menos burócratas desconcertantes que los demás de su misma clase? Sin duda, lo que permite a una mente, privilegiada por astuta, pasar de P a -P es ser la mente de un burócrata.

6 comentarios:

Dhavar dijo...

Sin duda, estoy de acuerdo con esa tendencia a la dictadura mundial que señalas - de nombre seguirá siendo la democracia liberal de toda la vida, y habrá soma a manta, claro.

Sin embargo, antes de deteriorarse, nuestras democracias ¿ no eran también el coto de los burócratas? Qué pasó, les torcimos "un poco" el brazo, tuvieron una mala época, andaban despistados?:)

Carlos Suchowolski dijo...

Amigo mío, las evidencias son abrumadoras, y cada vez más... Tocqueville (El Antiguo Régimen y la Revolución) ya lo detectó en su tiempo: la burocracia cortesana creció hasta hacerse insoportable al pueblo, estalló por eso la Revolución... y los burócratas, sin duda irreemplazables (salvo por otros) en una sociedad compleja y superpoblada (¡más de 100 -o 101- lo es!), que lo llevaban todo, se hicieron con el poder con ayuda de los slogans intelectuales (esos que nunca son capaces de ir más allá... de una claudicación).

Roma, con su megaimperio... o China, ídem... son casos equivalentes. Sin embargo, es con la Revolución Francesa (ni burguesa ni democrática sino burocrática), que esta "casta" (?) realiza la subordinación de todo lo social a su "criterio" (por decir algo que no existe), a su "modo de pensar" sería mejor decir.

Y todo empezó... pues con el hombre: un descendiente de "monos grupales" que en el fondo siempre considerarán a los demás como no-humanos, o no-del-todo-humanos o no-verdaderamente-humanos... Pero esta "otra" Historia (bastante se entresaca de "Armas, gérmenes y acero" de Diamond, en Debolsillo). La he esbozado aquí y allá y volveré sobre ello en breve.

Repito tras reller tu frase última: si esquematizamos en pueblo llano, intelectuales, burócratas y conquistadores (reyes, terratenientes, monopolistas industriales y/o financieros, etc.), los primeros saben que no son capaces de gobernar ni gobernarse directamente, los segundos prefieren ser fieles a sí mismos y sacar tajada, los cuartos apelan a la burocracia para no hacer nada y disfrutar del ocio pleno, los terceros se dijeron: ¿si somos los que lo hacemos "todo" y si los que aún no son pretenden desplazar a los que ya somos... por qué no darnos un "régimen" en donde podamos dirimir, en lo posible, nuestras diferencias y dar lugar a una sucesión pacífica? Y así hasta hoy... es decir, hasta que esto nos lleve al colapso o la repetición eterna... o, tras el colapso, volvamos a vivir en grupos de a 100 o 101... como sea... O la masa pase a ser ganado Morlok (o Eloi), o se la pase ingiriendo soma... o de su energía vital a la Gran Máquina de Placer de un grupo de ultraburócratas por fin coronados... Sinceramente, no sé. Tal vez un poco de todo. Eso sí, yo me pido... lo que todo intelectual, que a fin de cuenta, lo soy.

Chess dijo...

En el caso español, ha contribuido enormemente a deteriorar la salud de nuestra democracia las comunidades autónomas. Pequeños reinos de taifas donde se ha colocado todo inútil que era primo de. Y cuando se es primo de, sólo puedes aferrarte a tu sillón.

No sé donde acabaremos, la verdad.

Un abrazo!

Carlos Suchowolski dijo...

Hola y qué alegría verte por aquí. Mira, Chess, yo lo digo así de definitivo: (a) "nuestra democracia" y todas, llevan burocratizadas desde un inicio por definición, en número y en calidad, y están llegando a límites insoportables y caóticos o colapsantes, (b) "las comunidades autónomas. Pequeños reinos de taifas" son expresión directa de ese "desarrollo burocrático" que justamente da lugar inevitablemente (y no como mero "accidente subsanable" a (c) "se ha colocado todo inútil que era primo de. Y cuando se es primo de, sólo puedes aferrarte a tu sillón.".

Esta es la música tal como creo que suena.

¿Que dónde acabaremos? A corto, creo con cierta inseguridad, que a malos tiempos para muchos, pero sin que AÚN se llegue a un colapso generalizado; o sea a poco más. Todavía pueden comprar los Chinos la mitad de las islas griegas "al coste", y eso para empezar... Claro que todo esto sólo servirá para aumentar cantidad y calidad del proceso de burocratización galopante en marcha... y eso sólo puede acercar el día del colapso, es decir, el día en que nada funcione (justamente pero a gran escala, lo que sucedió en la Comunidad Autónoma por excelencia, la catalana, dos o tres veces durante este gobierno: caída de torres de luz mediante, la última.

Un abrazo y no me dejes.

Óscar Sánchez Vega dijo...

Muy interesante, Carlos.

La política vendría a ser, si no lo he entendido mal, el escenario donde acontece la lucha por la supervivencia entre la subespecie de los burócratas.

Lo que ocurre que en esta noche que describes no todos los gatos son igual de pardos y el nuestro es más bien negro como el tizón.

Saludos

Carlos Suchowolski dijo...

Sí, Oscar: el escenario o espacio por excelencia de la lucha de, principalmente pero no sólo, lo burócratas políticos. La misma lucha se da con similares características (en cierto modo a imagen y semejanza) en la empresa, las instituciones culturales, etc. O sea: en la sociedad. No es nada nuevo, pero sí, creo, las formas que adopta hoy y de manera creciente, "amenazando" la continuidad social basada en (a) división entre productores y poderosos (uso expresiones sui géneris incompletas o alegóricas), y (b) grandes poblaciones aglutinadas dentro de redes políticas complejas.

El grado de oscuridad o el porcentaje de tizne, sin duda muy elevado en nuestro caso, llegó a cotas superiores en la Historia, puede llegar a más aquí (esto no ha terminado, y puede no acabar con una defenestración de algún tipo) y es justamente expresión de hasta dónde nos lleva el proceso abierto desde el descubrimeinto de la domesticación de... "todo lo demás",,, para permitir "no sudar nada". Precisamente: eso que los nietzscheanos sabemos desde que Nietzche tenía 25 años y lo leyera de la leyenda de Midas y Sileno: ...para responder a la idiosincrasia íntima propia de unos "hijos de la fatiga" como los que somos.

Ahora bien: ¿hay salida antes de pasar el límite del caos -por el colapso- o habrá que "atravesarlo", cuando y quienes puedan? ¿Y cómo serán estos? Ultimamente me siento inclinado a fantasear con ello... y llego a preguntarme si, siendo muy probablemente imposible dejar de ser "nietos de la fatiga"... al menos un grupo o varios se separen y se contenten con "reir" (como Nietzsche se preguntaba si llegaría el día de ello) de los demás y de su pasado común... O si en ese futuro atomizado o reducido (¿tal vez ultra longevo y casi sin children?) la tecnología indolente y resignada acepte ser la esclava definitiva de un cierto número de "tontos" u otro de "espíritus contemplativos". ¿Ciencia ficción? Tal vez y nada más.

Un abrazo, me alegro de que te haya parecido interesante (los espaldarasos son buenos impulsos) y a ver cuando volvemos a divagar en torno a una de esas mesas que nos hacen pensar que todo lo demás no va tan mal...